Estados Unidos está un paso más cerca de permitir potencialmente que los aviones de pasajeros despeguen por sí solos.
La FAA propuso nuevas normas de certificación para el avión Embraer E195-E2 con sistema de despegue automatizado.
El sistema está diseñado para activarse automáticamente al comienzo de la carrera de despegue del avión.
Cuando el sistema está activado, el control de cabeceo del avión, la maniobra de rotación de despegue y el ascenso inicial se realizan automáticamente, sin ninguna intervención de los pilotos.
El objetivo del sistema es mejorar el rendimiento en el despegue y la seguridad operacional.
Embraer solicitó por primera vez la certificación de la FAA para su avión con despegue automatizado a finales de 2021.
Ahora, la FAA ha clasificado el nuevo sistema, que se denomina formalmente Sistema de Despegue Mejorado de Embraer, como una «característica de diseño novedosa o inusual» que se sale de las normas típicas de aeronavegabilidad para aviones de transporte.
“Las normas de aeronavegabilidad aplicables no contienen estándares de seguridad adecuados o apropiados para esta característica de diseño”, dijo la FAA.
Por lo tanto, el sistema necesita nuevas normas de seguridad para ser certificado y considerado apto para el vuelo.
Las nuevas normas propuestas por la FAA para la certificación de aeronaves se han añadido al Registro Federal e incluyen cambios en las desviaciones máximas estándar de la velocidad de rotación y la distancia de despegue.
El público puede enviar comentarios al Registro Federal sobre los cambios propuestos en la certificación hasta el 27 de noviembre.
Los aeropuertos y los responsables de la aviación de todo el mundo están probando formas de implementar la tecnología de la Inteligencia Artificial (IA) para que la experiencia en el aeropuerto sea más fluida y cómoda, a menudo sin coste adicional para los pasajeros.
De hecho, la mayoría de los aeropuertos están explorando nuevas formas de aprovechar la IA para simplificar la logística de los viajes y agilizar las operaciones con los pasajeros. Según un estudio reciente de Airport Dimensions, un impresionante 95 % de los aeropuertos están investigando el uso de la IA para mejorar la experiencia del pasajero.
Desde ya, algunos aeropuertos ofrecen a los pasajeros perros de apoyo emocional para ayudarles a calmar la ansiedad que les produce viajar. Otros está probando robots de cuatro patas con apariencia de perro para mejorar la experiencia de viaje en su terminal.
Las autoridades federales están utilizando inteligencia artificial para ayudar a prevenir retrasos en los vuelos antes de que ocurran. La FAA ha comenzado a implementar su nueva plataforma para la Gestión Estratégica del Espacio Aéreo, las Rutas y las Trayectorias (SMART).
La plataforma basada en la nube se basa en los sistemas de gestión del tráfico aéreo existentes en las torres de control y utiliza inteligencia artificial para analizar factores como los horarios de las aerolíneas, el clima, la capacidad del aeropuerto y las condiciones del espacio aéreo, con el fin de identificar posibles problemas antes de que ocurran.
“Los pasajeros pronto podrán observar robots de cuatro patas, o cuadrúpedos, paseando por algunas zonas de la terminal aérea, prestando apoyo a las operaciones de la terminal, desde la monitorización de la calidad del aire interior hasta la detección de derrames y papeleras llenas, entre otros usos”.
La idea es ayudar a las aerolíneas y a los controladores de tráfico aéreo a recuperarse de las inclemencias del tiempo y otros eventos de congestión mediante una planificación más eficiente. La FAA inició la primera fase de la implementación de SMART en septiembre , lanzando la tecnología en tres aeropuertos del área de Washington D.C., donde se probará antes de su implementación a nivel nacional en los próximos años.
También, se está probando la capacidad de los robots con IA para gestionar las operaciones en tierra.
Además, la TSA está probando nuevas puertas electrónicas en algunos aeropuertos de EE. UU. que utilizan biometría con inteligencia artificial para cotejar el escaneo facial del pasajero con su documento de identidad.
La Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) recibirá un presupuesto de 1.400 millones de pesos (77.7 millones de dólares) en 2027, anunció el secretario de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), Jesús Esteva. Por su parte, el CEO de Aeroméxico, Andrés Conesa, reconoció la necesidad de fortalecer a la autoridad aeronáutica y mejorar sus procesos para atender las observaciones formuladas por la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos.
“Tendremos una agencia de aviación más fuerte que nunca. En 2027 recibirá el mayor presupuesto de su historia: mil 400 millones de pesos, que es 56% adicional al que recibió en 2025. Al término de esta administración, planeamos que la AFAC tenga cientos de nuevos profesionales de la aviación en su plantilla, 100 de ellos integrándose en este 2026”, afirmó Esteva.
El titular de la SICT señaló que el fortalecimiento presupuestal permitirá incrementar la capacidad operativa de la agencia. “Hemos realizado una actualización profunda para dotar de mayores facultades a nuestra autoridad aeronáutica, regular las aeronaves no tripuladas, como los drones, y elevar los niveles de seguridad operacional”, declaró.
El fortalecimiento presupuestal se anuncia mientras la FAA de Estados Unidos evalúa a la AFAC en materia de seguridad aérea. De acuerdo con lo señalado, el proceso continuará y concluirá en 2027.
Asimismo, Esteva aseguró que la aviación mexicana se encuentra entre las más seguras a nivel mundial, de acuerdo con los indicadores anuales de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA, por sus siglas en inglés).
El funcionario también informó que sostuvo una reunión con el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, y el administrador de la FAA, Bryan Bedford, con quienes acordó trabajar de manera conjunta para atender retos tecnológicos y de procesos.
Como lo informó REPORTUR.mx, tras la eliminación reciente de las restricciones por parte del gobierno de Donald Trump contra el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), Aeroméxico, Viva Aerobus y Volaris podrán abrir nuevas rutas hacia Estados Unidos. (Aeroméxico, Viva y Volaris tendrán nuevas rutas a USA tras quitar veto).
La FAA ha otorgado a BETA Technologies un certificado de aeronavegabilidad sin precedentes, lo que allana el camino para que la compañía realice vuelos con su aeronave eVTOL ALIA (A250).
El A250 es un avión eVTOL, o aeronave eléctrica de despegue y aterrizaje vertical, un tipo de avión que se está probando en todo el país para aumentar la movilidad aérea, especialmente como taxis aéreos en las grandes ciudades.
Para BETA, la nueva aprobación federal significa que la compañía ahora puede realizar operaciones de vuelo con participantes «con el propósito de realizar estudios de mercado», según un comunicado de la FAA.
Además, el certificado de aeronavegabilidad amplía las zonas donde BETA está autorizado a operar, por lo que el avión A250 ahora puede volar en más áreas y recopilar más datos.
“Los operadores ya pueden experimentar el A250 de primera mano y comenzar a planificar cómo integrarlo en sus negocios, desde conectar comunidades hasta transportar personas y mercancías a un menor costo”, declaró Kyle Clark, fundador y director ejecutivo de BETA Technologies.
“Este es un paso importante hacia la adopción comercial, y agradecemos a la FAA por desarrollar el marco regulatorio que hace posible estas operaciones”, agregó.
La nueva certificación de aeronavegabilidad de BETA forma parte de una iniciativa más amplia de la FAA para comenzar a probar las aeronaves eVTOL y su uso en el mundo real.
En marzo de 2026, la agencia puso en marcha el Programa Piloto de Integración de eVTOL (eIPP) para operar ocho proyectos piloto con vuelos de prueba en todo Estados Unidos durante al menos los próximos tres años.
El proyecto tiene como objetivo probar diferentes usos de los eVTOL, incluyendo taxis aéreos, transporte regional de pasajeros, respuestas médicas de emergencia y más.
En abril, el proyecto piloto puso en marcha vuelos de prueba con aeronaves eVTOL entre Manhattan y los aeropuertos de la zona para probar un posible sistema de transporte más eficiente para los pasajeros de aerolíneas.
El modelo puede transportar hasta 230 pasajeros en su configuración de máxima capacidad. Con dos clases, su distribución habitual contempla entre 185 y 210 asientos y un alcance de hasta 3.100 millas náuticas, equivalentes a unos 5.740 kilómetros.
Con esta certificación, Boeing completa la familia 737 MAX y amplía las opciones de capacidad disponibles para sus clientes. El fabricante también destaca que el nuevo avión comparte la arquitectura de los demás modelos del programa.
Boeing 737-10 incorpora mejoras de seguridad
La aeronave introduce un sistema mejorado de ángulo de ataque, que se convertirá en equipamiento estándar en toda la familia 737 MAX.
Según Boeing, el 737-10 es el primer avión comercial certificado con la aplicación integral de la Ley de Certificación, Seguridad y Responsabilidad de Aeronaves de 2020, conocida como ACSAA por sus siglas en inglés.
Esta legislación exige documentación reforzada de las evaluaciones de seguridad y de los análisis de factores humanos, aspectos que formaron parte del proceso de aprobación.
La campaña de certificación comprendió casi 1.000 vuelos de prueba, más de 2.000 horas de vuelo y otras 1.000 horas de ensayos en tierra. También incluyó evaluaciones de seguridad, revisiones de diseño y decenas de miles de páginas de documentación.
Chris Payne, vicepresidente y gerente general de los Programas de Desarrollo del Avión 737 de Boeing Commercial Airplanes, explicó que el equipo ejecutó una campaña metódica para validar cada sistema antes de avanzar hacia las entregas.
Más de 30 clientes y 1.555 pedidos
El Boeing 737-10 acumula 1.555 pedidos de más de 30 clientes en todo el mundo. De acuerdo con el fabricante, esta variante representa más del 30% de las órdenes pendientes de entrega del programa 737 MAX.
Stephanie Pope, presidenta y directora ejecutiva de Boeing Commercial Airplanes, señaló que la certificación abre el camino para ofrecer a las aerolíneas una plataforma de mayor capacidad y nuevas oportunidades operativas.
La ejecutiva destacó, además, la propuesta de costos por asiento del modelo.Boeing sostiene que el 737-10 ofrece el menor costo por asiento entre los aviones de pasillo único en servicio.
Una familia con distintas capacidades y alcances
El 737-10 se incorpora a una línea que incluye los modelos 737-7, 737-8, 737-8-200y 737-9. Sus distintas configuraciones permiten a los operadores ajustar la capacidad a las necesidades de sus rutas y flotas.
El 737-7, que recibió la certificación de la FAA a principios de este año, transporta habitualmente entre 135 y 160 pasajeros en dos clases y alcanza hasta 7.040 kilómetros.
Por su parte, el 737-8 acomoda entre 160 y 180 pasajeros, con un alcance de hasta 6.480 kilómetros. El 737-9 dispone de tres filas adicionales respecto al 737-8, ofrece entre 175 y 195 asientos y puede recorrer hasta 6.110 kilómetros.
Hasta el cierre de septiembre de 2026,Boeing había recibido7.350 pedidos de aviones 737 MAX y entregado cerca de 2.500 unidades. Tras la aprobación del 737-10, el siguiente paso será comenzar las entregas a sus clientes.
La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) está en condiciones de aprobar el certificado de tipo del Boeing 737 MAX 10 tras la reunión del Type Certification Board (TCB), el panel de gestión de la agencia que revisa los paquetes de certificación y uno de los últimos pasos formales antes de la firma.
El MAX 10 concentra cerca del 30% del backlog no entregado de la familia 737, con 1.533 pedidos firmes acumulados a junio de 2026. Los mayores clientes son United (167), Ryanair (150 firmes más 150 opciones), Alaska Airlines (105 firmes más derechos sobre otras 35, el mayor pedido de su historia, anunciado en enero) y Delta (100, con opciones por 30 más).
La lista se completa con American Airlines, Pegasus, Akasa Air, Air India Express, Vueling y Lufthansa Group, que en septiembre ejerció opciones por 20 unidades. WestJet es el cliente de lanzamiento, con 60 aeronaves pedidas en 2022. Boeing ya tiene una docena de fuselajes de clientes construidos a la espera del certificado y en julio comenzó a cargar células del MAX 10 en una nueva línea de producción en Everett.
La certificación le abriría la puerta a las primeras entregas comerciales en 2027 —Alaska espera su primera unidad en la primavera boreal y el comienzo de las operaciones con pasajeros entre abril y mediados de mayo— y le permitiría cobrar buena parte del efectivo asociado a esas entregas, un punto sensible para su recuperación financiera y de producción frente a Airbus en el segmento de pasillo único.
Aunque queda un trámite: tras el TCB, Boeing debe presentar a la FAA el Project Statement of Completion antes de las firmas protocolares, que se esperan para los primeros días de la semana próxima. El antecedente del MAX 7 marca los tiempos: su TCB también se celebró un viernes y el certificado de tipo se firmó la semana siguiente, el 3 de agosto.
Es la variante más larga y de mayor capacidad de la familia: mide 43,8 metros, puede llevar hasta 230 pasajeros en alta densidad (entre 188 y 204 en configuraciones típicas de dos clases) y ofrece un alcance de unas 3.100 millas náuticas (unos 5.740 kilómetros), según los datos del fabricante. Compite directamente con el Airbus A321neo en rutas de alta densidad y alta frecuencia, aunque con menor autonomía que el A321XLR, y Boeing lo presenta como el avión de pasillo único con el menor costo por asiento de su categoría.
Boeing había planificado las primeras entregas del MAX 10 para 2020. El proceso se estiró por los cambios regulatorios posteriores a los accidentes de los MAX 8 en 2018 y 2019, el refuerzo de la supervisión de la FAA y, más tarde, por problemas de producción y calidad, incluido el incidente del tapón de puerta del MAX 9 de Alaska Airlines en enero de 2024. Entre 2023 y 2026 el obstáculo principal fue el rediseño del sistema antihielo de los motores CFM LEAP-1B, que podía sobrecalentar el barril interno del motor en determinadas condiciones.
La campaña de vuelo de certificación del MAX 10 cerró el 28 de julio con 976 vuelos y más de 2.060 horas de vuelo repartidas en tres aeronaves de prueba, a las que se sumaron unas 1.040 horas de ensayos en tierra. El MAX 7 recibió su certificado el 3 de agosto, lo que despejó el camino para la variante más grande, la última de la familia sin aprobación.
A fines de septiembre apareció un nuevo escollo: un fallo en las versiones U14 y U14.1 del software del computador de gestión de vuelo (FMC) que, en una aproximación frustrada con modificación de la ruta de escape, puede desconectar la navegación vertical (VNAV) y aumentar la carga de trabajo de la tripulación. La FAA frenó la certificación el 28 de septiembre y el 2 de octubre su Corrective Action Review Board, reunido en Seattle, determinó que no hay un problema de seguridad porque, según su comunicado.
La agencia emitirá un Special Airworthiness Information Bulletin y Boeing publicará una orientación para operadores. La alerta había llegado de WestJet en noviembre de 2024 y se hizo pública recién a fines de septiembre; United y Southwest pidieron no recibir nuevos MAX con esas versiones de software.
Un avión de Delta Air Lines que se preparaba para despegar chocó contra una aeronave de Air Canada mientras ambos realizaban maniobras en tierra en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles, informó la Administración Federal de Aviación (FAA).
De acuerdo con la FAA, la punta del ala izquierda del avión de Delta rozó el estabilizador horizontal del vuelo 785 de Air Canada, que en ese momento estaba siendo remolcado hacia su puerta de embarque.
La Administración Federal de Aviación (FAA) superó con creces sus objetivos de contratación de controladores de tráfico aéreo para el año fiscal 2026.
La agencia anunció que ha contratado a 2.235 aprendices de controlador de tráfico aéreo, la mayor cantidad en la historia de la FAA.
El nuevo récord llega tras la muy publicitada y exitosa campaña de la agencia dirigida a los jugadores, que logró reclutar a más de 12.000 estadounidenses para que presentaran su solicitud en tan solo 24 horas.
Según la FAA, más de 1.300 alumnos se han graduado con éxito de la academia en lo que va del presente año fiscal.
Es por ello, que el secretario de Transporte, Sean Duffy, está en camino de lograr el objetivo de su departamento de contratar al menos a 8.900 nuevos controladores de tráfico aéreo en formación hasta 2028.
«Alcanzar el objetivo de contratación de este año es un hito importante, pero no es la meta final», dijo el administrador de la FAA, Bryan Bedford, en un comunicado.
«Nuestro objetivo es seguir atrayendo a los mejores y más brillantes profesionales a la profesión, brindándoles la capacitación y las herramientas que necesitan para tener éxito, y construyendo una fuerza laboral de control de tráfico aéreo más sólida y resiliente. Cada nuevo controlador representa una inversión en el futuro del Sistema Nacional del Espacio Aéreo», agregó.
El director general del Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC), Igor Rodríguez, destacó durante su participación en la XXXIV edición de la Semana Dominicana en los Estados Unidos, los avances de la aviación civil dominicana, reflejados en 585,363 operaciones aéreas y más de 50 millones de pasajeros movilizados durante los últimos tres años.
“Hoy la República Dominicana cuenta con tres radares meteorológicos, dos de ellos puestos en operación en menos de un año con tecnología Doppler Banda C. El primero fue instalado en Punta Cana; el segundo, en la Loma Isabel de Torres, en Puerto Plata; y el tercero, en el Complejo Aeronáutico Dominicano. Con esta red hemos fortalecido la vigilancia meteorológica del país y nuestra capacidad de anticipar fenómenos que puedan afectar las operaciones aéreas y la seguridad de nuestra gente”, explicó.
El funcionario resaltó que la información generada por los sistemas es utilizada por pilotos y controladores aéreos y también está disponible para el Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) y la Fuerza Aérea Dominicana.
“Contar con información precisa y oportuna nos permite anticipar riesgos, tomar mejores decisiones y contribuir a salvar vidas”, afirmó.
Rodríguez también destacó la instalación de una moderna torre de control en la Base Aérea de San Isidro, en sustitución de la estructura instalada en 1953. La inversión incluyó modernos equipos de comunicación y navegación, así como sistemas de respaldo energético, lo que fortalece la seguridad de las operaciones y permite que esta instalación pueda funcionar como alternativa ante una eventualidad en el Aeropuerto Internacional Las Américas.
Asimismo, informó que para febrero de 2027 está prevista la instalación de un moderno sistema de vigilancia compuesto por radar primario y secundario con tecnología ADS-B en el Aeropuerto Internacional del Cibao. Un sistema similar será instalado en el Aeropuerto Internacional Gregorio Luperón, en Puerto Plata, donde sustituirá un radar primario con 35 años de operación. También anunció la instalación de sistemas de aproximación de precisión y radio ayudas ILS en los aeropuertos internacionales de Punta Cana y Las Américas.
Informó además que recientemente fue definido un corredor para vuelos VFR nocturnos, cuya utilización estará sujeta a coordenadas y altitudes determinadas, requisitos específicos para pilotos y aeronaves, así como a las condiciones establecidas para garantizar el uso seguro del espacio aéreo.
Explicó que esta medida amplía las capacidades operativas bajo reglas claras y preparación adecuada, y se suma a los esfuerzos del Gobierno para ampliar la red de helipuertos en centros de salud a través del Departamento Aeroportuario.
En cuanto al Aeropuerto Internacional Cabo Rojo, en Oviedo, Pedernales, el directivo explicó que el IDAC trabaja en la instalación de los sistemas de control, navegación, comunicaciones y vigilancia necesarios para su operación.
“Queremos que esta nueva infraestructura disponga de las capacidades necesarias para garantizar vuelos seguros y eficientes”, expresó.
Durante su visita a Washington, el director general del IDAC sostuvo además un encuentro con Directivos de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA), con quienes compartió los avances y esfuerzos que desarrolla la República Dominicana para continuar fortaleciendo su aviación civil. En la reunión también participó Antonio Yapor, director ejecutivo de la Asociación Dominicana de Aeropuertos (ADA) y miembro de la Junta de Aviación Civil (JAC).
El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, tranquiliza a los viajeros asegurándoles que una nueva herramienta de inteligencia artificial (IA) diseñada para mejorar las operaciones de control del tráfico aéreo no representa una amenaza y siempre estará supervisada por «un ser humano».
«En Estados Unidos, siempre será un ser humano quien gestione el espacio aéreo. Esta herramienta no gestionará el espacio aéreo, pero nos proporciona mejor información y mejores datos para gestionarlo en nombre del pueblo estadounidense», declaró.
Además, dijo que «(SMART) nos ayudará a brindar una experiencia diferente al pueblo estadounidense. Quiero dejarlo claro una vez más: esto no se ha desplegado en ningún otro lugar del mundo; Estados Unidos fue el primero en probarlo».
«Fuimos nosotros quienes ayudamos al mundo a establecer el control del tráfico aéreo, y volvemos a ser líderes mundiales en nuevas tecnologías para brindar mayor eficiencia y una mejor experiencia al pueblo estadounidense», indicó.
Y es que, Duffy y el administrador de la Administración Federal de Aviación (FAA), Bryan Bedford, presentaron recientemente el programa de Gestión Estratégica del Espacio Aéreo, Rutas y Trayectorias (SMART, por sus siglas en inglés).
La nueva herramienta de IA centraliza docenas de flujos de datos —incluidos patrones meteorológicos, rutas de vuelo, flujo de tráfico y métricas de personal de control— en una sola plataforma para mostrar una visualización de hacia dónde se dirigen los aviones, cuánto tráfico puede gestionar el sistema y dónde la congestión o las condiciones meteorológicas podrían causar problemas.
Según el Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT), la implementación de SMART generará una serie de beneficios clave, como menos retrasos y cancelaciones de vuelos, un espacio aéreo optimizado, operaciones más predecibles e incluso precios de billetes más bajos, ya que las aerolíneas desperdiciarán menos combustible, reducirán las horas extras del personal y verán que más aviones llegan a tiempo.
La regulación, los cambios geopolíticos y la incorporación de nuevas tecnologías concentraron el debate de la Conferencia de Derecho Aeronáutico de las Américas de ALTA 2026, organizada por la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA) en Miami.
El encuentro reunió a ejecutivos de aerolíneas, representantes de firmas legales y organismos internacionales para revisar los retos jurídicos que inciden en las operaciones, la inversión y la conectividad aérea de la región.
Uno de los principales ejes fue el efecto de las sanciones internacionales sobre las operaciones aéreas y la necesidad de mantener mecanismos de cooperación en un entorno regulatorio fragmentado.
También se abordó el alcance extraterritorial de normas como EU261, que establece derechos para pasajeros en determinados vuelos vinculados con la Unión Europea. En materia económica, los participantes revisaron el comercio y los aranceles en Estados Unidos, la fiscalidad del mercado brasileño y la aplicación regional del Convenio de Ciudad del Cabo, marco que facilita el financiamiento y registro internacional de aeronaves y otros activos aeronáuticos.
La tecnología ocupó otro espacio del encuentro, con discusiones sobre el marco regulatorio para la Movilidad Aérea Avanzada (AAM) impulsado por la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA), así como las reglas para el uso de drones en operaciones de carga aérea.
También se analizaron los retos legales del comercio electrónico transfronterizo y de la inteligencia artificial aplicada a la experiencia del pasajero, particularmente en materia de responsabilidad y protección de datos.
El manejo de pasajeros disruptivos y las situaciones de crisis también formaron parte de la agenda.
Los especialistas revisaron casos de operación real y las implicaciones jurídicas de las decisiones adoptadas durante estos eventos, además de la responsabilidad asociada con herramientas automatizadas.
Para las aerolíneas, estos asuntos adquieren relevancia ante la expansión de sistemas digitales que intervienen en procesos operativos y de atención al usuario.
“La regulación puede ser un motor de crecimiento o convertirse en un obstáculo. En 2025, cerca de 480 millones de pasajeros viajaron por América Latina y el Caribe, demostrando el enorme potencial de nuestro mercado. Brasil y Argentina muestran cómo diferentes enfoques regulatorios y económicos pueden influir en la competitividad y la conectividad”, afirmó Peter Cerdá, CEO de ALTA.
“Al mismo tiempo, oportunidades como la recuperación de la conectividad en Venezuela y acuerdos como ALAS pueden impulsar nuevas inversiones, rutas y crecimiento económico. La prioridad es clara: gobiernos e industria debemos trabajar juntos para crear reglas equilibradas y predecibles que permitan a la aviación crecer y generar una mayor conectividad en toda la región”, agregó.
Dron muestra el recorrido del avión de Prime Air, la compañía aérea de Amazon tras salirse de la pista en Miami, donde cinco personas han fallecido en el accidente.
El avión ha choco con varios vehículos y posteriormente se incendio.
Según informan medios estadounidenses, unos 200 bomberos se han desplazaron hasta el lugar del accidente para participar en “una compleja operación de rescate”.
La Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) realizan una investigación para determinar las causas del accidente.
Al menos cinco personas murieron después de que un avión de carga de Amazonse saliera de la pista durante un aterrizaje en elAeropuerto Internacional de Miamiel domingo por la tarde y chocara varios vehículos en una vía que rodea el aeropuerto, informó el jefe del Departamento de Bomberos y Rescate de Miami-Dade,Raied “Ray” Jadallah, durante una conferencia.
«Tres se encuentran en estado crítico y fueron trasladadas a un centro de traumatología, mientras que otras dos fueron llevadas a un hospital local», indicó.
Explicó que varias víctimas quedaron atrapadas en los vehículos impactados por el avión y tuvieron que ser rescatadas.
Más de 60 unidades de bomberos acudieron al lugar para extinguir el incendio, dijo a CNN un portavoz del Departamento de Bomberos y Rescate de Miami-Dade.
“Esta es una situación que se desarrolla rápidamente y todavía estamos recopilando detalles”, dijo Kelly Nantel, portavoz de Amazon, en un comunicado.
“Trabajamos de cerca con las autoridades y los funcionarios locales para entender exactamente qué ocurrió”, agregó.
“En este momento, nuestra prioridad absoluta es la seguridad, el bienestar y la atención de todas las personas involucradas. Estamos haciendo todo lo posible para apoyar a los afectados”, añadió.
La suspensión de operaciones terrestres en el aeropuerto se levantó alrededor de las 5:00 de la tarde, hora del este, y hay demoras en tierra hasta el lunes debido a la aeronave inmovilizada en la pista, según la Administración Federal de Aviación (FAA).
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte informó que está recopilando información sobre el accidente y que la FAA investigará.
Se desconoce por qué el avión no pudo detenerse antes de llegar al final de la pista.
La Administración Federal de Aviación (FAA) ha desembolsado esta semana 481 millones de dólares en subvenciones para infraestructura y seguridad en aeropuertos de todo el país.
La FAA está financiando 191 subvenciones a aeropuertos en 36 estados y dos territorios a través del programa de Subvenciones para Infraestructura Aeroportuaria , que forma parte de la Ley de Inversión en Infraestructura y Empleo , más conocida como la Ley Bipartidista de Infraestructura (BIL, por sus siglas en inglés), que el presidente Joe Biden promulgó en 2021.
Parte de la financiación mediante subvenciones incluye 100 millones de dólares para el Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta para la reconstrucción de pistas, calles de rodaje y terminales, así como mejoras en la seguridad de las pistas; 30,2 millones de dólares para el Aeropuerto Internacional de San Diego para la construcción de terminales; y 14,2 millones de dólares para el Aeropuerto Internacional Milwaukee Mitchell para la construcción y rehabilitación de calles de rodaje.
“Estamos invirtiendo en infraestructura aeroportuaria que garantice la seguridad de los viajeros y el funcionamiento eficiente de los aeropuertos”, declaró el administrador de la FAA, Bryan Bedford.
“Estas subvenciones ayudarán a los aeropuertos de todo el país a satisfacer las necesidades de los viajeros actuales, al tiempo que se preparan para el futuro”, agregó.
Como parte del programa de subvenciones para infraestructura aeroportuaria, la FAA ha desembolsado cientos de millones de dólares en subvenciones a aeropuertos de todo el país, con el objetivo de proporcionar 14.500 millones de dólares en subvenciones durante un período de cinco años que comenzó durante el mandato de Biden en 2022.
La Administración Federal de Aviación (FAA) y The Boeing Company confirmaron que la compañía aérea pagó una multa de 3,1 millones de dólares por una serie de infracciones de seguridad, incluidos problemas relacionados con el incidente del Boeing 737 MAX 9 de Alaska Airlines en enero de 2024.
Boeing pagó la multa de 3,1 millones de dólares en enero de 2026, pero no lo hizo público hasta esta semana. Boeing confirmó haber pagado la multa completa.
La FAA propuso inicialmente multas por valor de 3.139.319 dólares contra Boeing en septiembre de 2025. La agencia afirmó que dichas sanciones representaban la máxima multa civil prevista por la ley federal y abarcaban las infracciones ocurridas entre septiembre de 2023 y febrero de 2024.
Además, la entidad identificó cientos de infracciones en la planta de producción del Boeing 737 en Renton, Washington, así como en la fábrica de fuselajes del 737 operada por el subcontratista de Boeing, Spirit AeroSystems, en Wichita, Kansas.
Además, la agencia afirmó que Boeing presentó dos aeronaves que no eran aptas para la aeronavegabilidad y que presionó a un trabajador que desempeñaba funciones en nombre de la FAA para que aprobara un 737 MAX a pesar de que se determinó que la aeronave no cumplía con las normas reglamentarias.
Las infracciones se produjeron tras la explosión del tapón de la puerta de un avión MAX 9 de Alaska Airlines en enero de 2024 , en la que los investigadores descubrieron que faltaban cuatro tornillos clave. El incidente llevó a la FAA a inmovilizar temporalmente la flota de MAX 9 e imponer a Boeing un límite de producción de 38 aeronaves al mes.
La FAA eliminó el límite de producción en octubre de 2025, pero la agencia continúa manteniendo una supervisión reforzada de las operaciones de fabricación de Boeing. En julio de 2026, la agencia anunció que el fabricante de aviones podría reanudar la emisión de certificados de aeronavegabilidad para los nuevos aviones 737 MAX y 787 tras meses de revisiones que demostraron una calidad de producción constante.
La Administración Federal de Aviación (FAA) ordenó una serie de inspecciones obligatorias dirigidas a evaluar la integridad estructural de parte de la flota del modelo Boeing 787 Dreamliner. Ladisposiciónresponde directamente a la detección de riesgos estructurales severos que podrían llegar a comprometer la capacidad de mantener un vuelo y un aterrizaje seguros, informó Bloomberg.
La FAA publicó la directiva final de aeronavegabilidad tras confirmarse una investigación interna realizada por Boeing en la que se evaluaron posibles errores de fabricación y ensamblaje.
La agencia estimó que la orden alcanza directamente a 17 aeronaves registradas en Estados Unidos. Para dar cumplimiento al mandato, las aerolíneas operadoras deberán llevar a cabo los siguientes procedimientos técnicos:
Inspecciones ultrasónicas: Evaluación no destructiva mediante ultrasonido para analizar la estructura interna de las zonas afectadas.
Revisiones detalladas: Inspecciones minuciosas para verificar el estado de conservación e integridad de las estructuras involucradas.
La promulgación de la directiva de aeronavegabilidad obliga a las aerolíneas a ejecutar las inspecciones ultrasónicas y revisiones detalladas dispuestas por la autoridad reguladora para descartar la presencia de grietas por fatiga en la estructura alar del Boeing 787 Dreamliner.
La investigación efectuada por el fabricante determinó los factores técnicos que desencadenaron la emisión de esta orden regulatoria. Según concluyó la pesquisa de Boeing, «las holguras entre las cuñas podrían haber excedido los límites de ingeniería y las elevadas fuerzas de tracción sobre los componentes podrían provocar la formación de grietas por fatiga en los orificios de los sujetadores».
Los espacios entre calces son pequeñas separaciones o huecos existentes entre las partes ensambladas de una aeronave, como las uniones del fuselaje o las secciones principales del ala. En los procesos estándar de construcción aeronáutica, estos huecos deben completarse obligatoriamente con piezas de metal u otros materiales —en estado sólido o líquido— aplicando parámetros de ingeniería estrictos y precisos.
El regulador estadounidense advirtió expresamente que, de no aplicar las correcciones requeridas, las fisuras «pueden crecer y debilitar la estructura principal del ala» hasta un punto crítico en el que dicha sección del avión sea incapaz de soportar la carga límite. Este escenario degradaría la operación hasta provocar la pérdida de la capacidad de operación segura durante el vuelo y el aterrizaje.
De su lado, el constructor estadounidense señaló que las deficiencias detectadas en la flota del Boeing 787 tuvieron su origen en el año 2019. Como parte de sus acciones de mitigación, la empresa dio a conocer que emitió un boletín de servicio en agosto de 2025 relativo a estos problemas de ingeniería.
Desde la publicación de dicho documento técnico, la empresa indicó que colabora de manera continua con los operadores y sostuvo que las aeronaves afectadas pueden continuar operando con normalidad.
Entre 2015 y 2025, el número de vuelos regulares de pasajeros aumentó apenas un 4,9%, mientras que las demoras no relacionadas con condiciones meteorológicas y vinculadas al sistema de control aéreo se incrementaron un 143%, según Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) en un artículo.
Para la entidad, esta diferencia refleja problemas estructurales de capacidad y operación dentro del sistema, que se profundizaron tras la pandemia y hoy afectan tanto a las aerolíneas como a los viajeros.
Según IATA, los retrasos relacionados con la Administración Federal de Aviación (FAA) generaron costos por USD 10.900 millones durante el período analizado. Entre los principales impactos figuran un mayor consumo de combustible, costos adicionales de tripulación, menor utilización de aeronaves y alteraciones en toda la red operativa.
Para los pasajeros, las consecuencias se traducen en más tiempo de espera, conexiones perdidas y mayores costos asociados a las interrupciones de viaje.
El informe señala además que las limitaciones de capacidad del sistema ATC y la falta de personal son algunos de los factores que explican el deterioro de los indicadores. A esto se suman los efectos de los cierres parciales del gobierno federal registrados en los últimos años.
Otro dato destacado es que apenas diez instalaciones de la FAA concentran cerca de dos tercios de las demoras registradas, lo que, según IATA, abre la posibilidad de aplicar medidas focalizadas para mejorar la eficiencia del Sistema Nacional del Espacio Aéreo.
Más allá del impacto operativo inmediato, la entidad advirtió que la falta de confiabilidad del sistema también afecta a la economía estadounidense. El transporte aéreo cumple un rol central en los viajes de negocios, el turismo, el comercio y las cadenas de suministro sensibles al tiempo, por lo que los retrasos terminan reduciendo el valor económico de la conectividad aérea.
El vuelo 386 de American Airlines enfrentó un percance cuando en el aterrizaje en el aeropuerto O’Hare de Chicago dos neumáticos del avión explotaron, pero nadie resultó herido, de acuerdo con la cadena ABC.
La aeronave, un Boeing 737-800, salió del aeropuerto La Guardia de Nueva York y llegó a las 14:00 hora local (19:00 GMT) a Chicago, donde le esperaban camiones de bomberos y la Policía.
«El vuelo 386 de American Airlines experimentó un problema con un neumático tras aterrizar sin incidentes en Chicago. Siguiendo el protocolo, los servicios de emergencia acudieron al lugar del accidente por precaución y los pasajeros fueron trasladados de forma segura a la terminal en autobús», informó la aerolínea, de acuerdo con ABC. El avión fue retirado para inspección mientras que la Administración Federal de Aviación (FAA siglas en inglés) investigará el incidente.
Aeroméxico ya tiene en sus filas el décimo avión Boeing 787 Dreamliner entregado por el arrendador AerCap, y con él la aerolínea mexicana ya acumula 25 aeronaves de esta familia en su flota si se incluyen los que tienen distinto dueño, para de este modo anunciar que abre una nueva ruta entre la Ciudad de México y Milán, su segundo destino italiano tras Roma-
AerCap es el mayor propietario de aviones Boeing 787 del mundo y cuenta con la cartera de pedidos de 787 más grande entre las empresas de arrendamiento, con aproximadamente 140 aeronaves propias y en pedido.
“El Dreamliner ha sido fundamental para ampliar nuestra red de largo alcance, al tiempo que ofrece la confiabilidad, eficiencia y experiencia a bordo que nuestros clientes esperan. Nos enorgullece celebrar este hito junto con Boeing y AerCap y esperamos seguir ampliando el papel del 787 en el futuro de Aeroméxico”, comentó Max Álvarez, vicepresidente sénior de Flota y Desarrollo de Negocios de Aeroméxico.
Recientemente, la aerolínea ha puesto énfasis en reforzar sus rutas internacionales, por lo que la aeronave será vital para ello. Un ejemplo de ello es que para la temporada de invierno entrante ampliará su ruta entre la Ciudad de México y Seúl, en Corea del Sur, la cual pasará de cinco a siete vuelos semanales.
“El 787 sigue siendo uno de los aviones de fuselaje ancho más atractivos actualmente en servicio, al combinar una excelente economía operativa con un desempeño sobresaliente y comodidad para los pasajeros”, dijo por su parte Peter Anderson, director comercial de AerCap. Con la incorporación de este avión, la flota activa de Aeroméxico alcanzó las 132 aeronaves, de las cuales 107 son Boeing 737.
Como lo informó REPORTUR.mx, la Administración Federal de Aviación (FAA) ordeno recientemente inspeccionar un total de 471 Boeing 737 Max para detectar posibles grietas en el fuselaje. El organismo estadounidense advirtió del riesgo de que existan daños no detectados que comprometan la integridad estructural de la aeronave (Otro golpe al Boeing 737 Max que usan Aeroméxico o Copa).
Los reguladores federales están recurriendo al software de inteligencia artificial para reducir la cantidad de retrasos y cancelaciones por mal tiempo que sufren los viajeros aéreos, especialmente en primavera y verano.
La nueva tecnología ayudará a los controladores de tráfico aéreo y al personal de las aerolíneas a encontrar nuevas formas de viajar en medio de condiciones climáticas adversas que normalmente mantienen a los aviones en tierra.
“Actualmente, cuando hay mal tiempo, adoptamos una estrategia drástica: paralizamos todo. No dejamos volar a nadie”, declaró el secretario de la Federal Aviation Administration (FAA), Sean Duffy, en una entrevista con CBS News .
“Con el software, podemos determinar mejor las trayectorias y los movimientos de las aeronaves para que puedan sortear las inclemencias del tiempo de forma segura”, agregó.
El nuevo software se lanzará por fases antes de entrar en funcionamiento en las torres de control de tráfico aéreo de todo el país.
“Se implementará en septiembre. Lo haremos de forma gradual. Se probará en áreas muy restringidas a medida que se vaya implementando. Así que creo que, cuando llegue la próxima primavera y esté completamente implementado, lo que encontrarán será un software que les permitirá navegar mejor en condiciones climáticas adversas de forma segura”, indicó Duffy.
El verano es una época especialmente caótica en lo que respecta a las interrupciones de vuelos relacionadas con el clima. Las frecuentes tormentas eléctricas que azotan el país a finales de la primavera, durante el verano y principios del otoño pueden causar grandes interrupciones en miles de vuelos.
Sin embargo, según Duffy, el próximo año por las mismas fechas, gracias a la nueva tecnología, es posible que los daños a los horarios de vuelo no sean tan graves.
“Creo que lo verán el próximo verano; no estará terminado, pero sí verán una mejora notable en comparación con este verano”, dijo el directivo.