Un momento insólito se vivió en el Puerto de Ushuaia, cuando un grupo de turistas chinos descendió de un crucero internacional y confundió una protesta gremial con una celebración. Al encontrarse con bombos, banderas y cánticos, los visitantes creyeron que se trataba de un recibimiento organizado para ellos y no dudaron en sumarse: comenzaron a aplaudir, filmar con sus celulares y bailar al ritmo de la manifestación.
El episodio, registrado por testigos y viralizado rápidamente en redes sociales, ocurrió durante una protesta encabezada por sindicatos y trabajadores portuarios en rechazo a la intervención del Puerto de Ushuaia por parte del Gobierno Nacional, bajo la consigna “el puerto no se toca”. Sin advertir el reclamo, los turistas incluso llegaron a subirse al escenario montado por la CGT, convencidos de que participaban de un evento festivo.
