
Esta semana la disputa comercial entre Buquebus y Colonia Express alcanzó su punto máximo tras la autorización otorgada a esta última por el Ministerio de Transporte de Uruguay para operar la conexión fluvial directa entre Buenos Aires y Montevideo. La controversia se focaliza en el uso de la infraestructura del muelle Maciel, donde el uso del pontón de atraque —propiedad de Buquebus— ha generado un fuerte contrapunto operativo entre ambas navieras.
Ante las dificultades técnicas derivadas del deterioro del muelle, directivos de Colonia Express propusieron alternativas de inversión para compartir las instalaciones. «Propusimos hacer unas reformas en el barco; tendría que ser en el mismo muelle, con el barco entrando de costado con una rampa. Tratamos de buscar una solución diplomática», precisaron fuentes de la compañía al medio uruguayo El País, destacando además una inversión de US$ 12 millones para la incorporación del buque de bandera uruguaya Montevideo Express.
Por su parte, desde Buquebus cuestionaron la habilitación y reclamaron la revocación de la autorización o el pago de garantías e infraestructuras pendientes. No obstante, señalaron respecto a las gestiones de las autoridades portuarias uruguayas (ANP): «Si la ANP cree conveniente adjudicar otro espacio a Colonia Express, en otra parte del puerto, es su potestad».
El conflicto toma relevancia, cuando hace unos días arribó el nuevo ferry de Buquebus, «China Zorrilla, que es 100% eléctrico y marca un hito para la navegación en el Río de La Plata, tal como lo informó REPORTUR.com.ar (Mega-ferry eléctrico para 2.100 pasajeros une Argentina y Uruguay)
