Algunas compañías aseguradoras del norte de Europa han anunciado que van a ampliar la cobertura del seguro de sus clientes que se han visto atrapados en la guerra del Golfo. Según los contratos, el seguro tiene una duración determinada y, cumplido el momento del viaje de regreso, decae. Los viajeros, pues, quedan sin cobertura (Caos aéreo por la guerra: más de 32.000 vuelos cancelados).
El problema más habitual al que se enfrentan los viajeros ‘tirados’ por el Extremo Oriente es que deben comprarse nuevos billetes, en ocasiones con precios imposibles. El seguro no cubre vuelos de reemplazo ni estancias de hotel en una zona de exclusión aérea o vuelos cancelados por cierre del espacio aéreo por guerras. La casi totalidad de los viajeros de los más de veinte mil vuelos que no llegaron a despegar han de acudir a sus aerolíneas para que les resuelvan el problema o pagar de su bolsillo el vuelo alternativo y después pedir un reembolso de incierto resultado.
Estamos hablando de un problema de una dimensión estimada de 26 mil millones de dólares, según publica TTG Italia. Los seguros, en general, excluyen los problemas relacionados con la guerra. Alguna aseguradora tiene un seguro premium que excepcionalmente cubre casos de guerra, pero son seguros muy infrecuentes.
Al menos, el viajero que está atrapado tiene el derecho a que le reembolsen el viaje original que, por la guerra, no se llegó a realizar. La aerolínea, indiscutiblemente, debe devolverle ese dinero pagado, aunque esa cantidad en estos momentos no es suficiente ni de lejos para pagar un nuevo billete por rutas alternativas.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario