En enero de este año, el CEO de Easyjet, Kenton Jarvis, dijo a la prensa que no estaba nada convencido de que, desde el punto de vista de su rentabilidad, ofrecer Internet en sus aviones fuera a ser conveniente. Ayer, sin embargo, anunció la contratación de este servicio en toda su flota, empezando en 2027 (Ryanair: “Nunca daremos Internet en los aviones”).
En enero, Jarvis, como había hecho antes también el inefable Michael O’Leary, elogió la calidad del servicio, pero, como su colega de Ryanair, aclaró que no lo quería (Lufthansa y filiales también ponen el Internet de Musk).
No obstante, Easyjet está por encima de Ryanair en su producto y, lógicamente, en su precio. En ese nivel ni la propia aerolínea naranja sabe si ha de ofrecer mucho y subir el precio o poco y ser más barata. Es un dilema de difícil solución.
Ayer, parece ser que, de forma definitiva, acordó que todos sus aviones y todas sus rutas tengan este servicio desde el año que viene, para acabar la implementación a principios del año siguiente, 2028. No se sabe si el servicio será gratuito o de pago, aunque, siendo una low cost, es posible que conectarse tenga un coste.
El responsable de la aerolínea explicó que esto le permitiría ofrecer un servicio mejor para competir con más potencial en el segmento de viajes de negocios, en el que la compañía tiene una fuerte presencia en Europa.

