10/15/2026

Amadeus sufre más desconfianza sobre su futuro y huyen inversores

 

Amadeus sufre más desconfianza sobre su futuro, como atestigua la huida de los inversores en lo que va de 2026 ante el auge de la Inteligencia Artificial (IA) –o Superinteligencia (SI)–. Así, es una de las empresas que más se hunde de la Bolsa española durante el año, en contraste con los repuntes bursátiles generalizados por prácticamente todo el mundo.

Amadeus se ha devaluado más de un 7% en lo que va de año, y su desplome en el selectivo español Ibex 35 solo se ve superado levemente por los de Grifols, Ferrovial y Fluidra, incluso pese a que el GDS en sus resultados acredita una posición cercana al monopolio con márgenes brutos que se acercan al 40% de sus ingresos, en una cuota sin comparación a otros sectores.

El temor creciente al impacto negativo de la IA para las firmas de software para las nuevas herramientas de software ha afectado a todo el sector y llevó a Amadeus a mínimos del año en febrero, y con una caída del 7,86%, Amadeus ya se quedó fuera de la histórica carrera alcista del 49% del Ibex 35 en 2025 (Desplome de Amadeus: listado de sus servicios que amenaza la IA).

El descenso no ha hecho sino coger velocidad en 2026, además de que el mercado teme que la crisis geopolítica en Oriente Medio pase factura a las grandes cifras del grupo, y ya n febrero, Citi alertó del aumento de los riesgos de disrupción de la IA, y más concretamente detalló algunos de sus servicios de TI (software de gestión, incluyendo inventario, check-in, control de salidas y gestión de pasajeros) para aerolíneas, «que podrían perder valor».

El banco aseguraba que “no hay razones para ser optimista” y ha recortado el precio objetivo un 41%, hasta los 50 euros, muy cerca de su precio actual, puesto que el riesgo teórico al que se enfrenta Amadeus “sería que las aerolíneas desarrollen soluciones propias más apoyadas en IA y reduzcan su dependencia”, explica Manuel Pinto, de XTB, de acuerdo a Cinco Días.

Los posibles impactos serían diferentes en el tiempo: “En el corto plazo, aunque algunas compañías aéreas intenten ganar más autonomía, los nuevos asistentes y aplicaciones basadas en IA seguirán necesitando conectarse a la infraestructura de distribución de Amadeus».

«A largo, sí podría haber presión si el tráfico migra masivamente a canales directos, pero ese proceso requeriría tiempo e inversión. Amadeus mantiene una posición muy integrada en el ecosistema tecnológico del turismo, con contratos de largo plazo, altos costes de cambio y una base de clientes consolidada, aparte de que está invirtiendo en IA”, añadía Manuel Pinto.

La presión sobre Amadeus aumentaba con la reciente alianza entre Sabre, PayPal y la start-up Mindtrip para lanzar en el segundo trimestre la primera experiencia de viaje integral impulsada por IA con agentes, que permitirá a los usuarios descubrir, planificar, reservar y gestionar viajes en un único flujo conversacional. “Estratégicamente representa un riesgo competitivo significativo no inmediato en términos operativos, sino estructural”, afirmaba Beatriz Rodríguez, de Bestinver Securities.

También los abusos de Amadeus y Booking, con amplias cuotas de mercado y elevados márgenes, les están llevando a sufrir históricas multas recientes por su tratamiento a clientes y a hoteleros.

Por ejemplo, la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) impuso a Amadeus la mayor sanción de su historia, con 18 millones de eurospor usar datos personales de millones de viajeros en un proyecto piloto interno sin una base legal válida y sin informar a los afectados (Amadeus ve evaporarse 10.000 millones de su capital en solo 9 meses).

La resolución considera que la compañía vulneró dos artículos clave del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). Concretamente, revela que Amadeus utilizó datos almacenados en su sistema de reservas para alimentar un piloto con el que buscaba desarrollar productos dirigidos a aerolíneas, hoteles y agencias de viaje.

La idea era construir perfiles detallados de los viajeros a partir de vuelos, destinos, frecuencia de viajes o hábitos de consumo. Según la documentación recogida por la AEPD, el proyecto aspiraba a ofrecer búsquedas “dirigidas e hiperpersonalizadas” basadas en un “profundo conocimiento del cliente final”.

La sanción se divide en dos bloques de 9 millones de euros. El primero castiga la falta de una base jurídica que legitimara el tratamiento de los datos. El segundo responde a la ausencia de información a los usuarios, que nunca fueron avisados de que sus datos podían reutilizarse años después para fines distintos a los de la reserva original.

El proyecto piloto arrancó en 2021 junto a dos cadenas hoteleras cuyos nombres aparecen ocultos en la resolución. Durante las pruebas, la compañía llegó a cruzar datos de clientes hoteleros con registros de pasajeros para construir historiales completos de viaje. La AEPD destaca que se emplearon registros de 2019, algo especialmente sensible porque la normativa europea limita el uso de esos datos identificables pasado un determinado plazo y restringe su acceso a situaciones muy concretas.

Por su parte, la investigación nació a raíz de una denuncia anónima presentada en 2023 que alertaba del alcance global del sistema y del posible impacto sobre miles de millones de registros, incluidos los de millones de españoles. Aunque Amadeus terminó descartando el proyecto tras detectar riesgos de privacidad internamente, la Agencia considera sancionable el mero desarrollo del sistema.

De ratificarse, el GDS abonaría 14,4 millones de euros al acogerse al mecanismo de pronto pago, que reduce la sanción un 20%, aunque mantiene su rechazo a la decisión del regulador. En un comunicado, ha señalado que discrepa “respetuosamente” de la interpretación de la AEPD y ha anunciado que intentará recurrir la resolución ante los tribunales. Sostiene que el piloto fue “una iniciativa de tres meses” destinada a generar patrones estadísticos agregados y recalca que no se compartieron datos personales.

También, un tribunal de Berlín sentenció hace meses que Booking debía indemnizar a más de 1.000 hoteles alemanes por “los daños sufridos” por el uso de cláusulas de paridad de precios, que restringían la libertad de los establecimientos para fijar sus tarifas (Booking: los hoteles ponen fecha a la demanda colectiva).

A través de un comunicado, la cámara civil 61 del tribunal subrayaba que estas cláusulas generaron “una significativa concentración del mercado y una oligopolización del sector”, y reconocía el derecho a compensación por los daños sufridos desde el 1 de enero de 2013.

https://www.reportur.com/

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