3/07/2026

Trump fecha que a Cuba se podrá viajar «en un par de semanas»


El presidente de EEUU, Donald Trump, avanzó el jueves en la Casa Blanca que habrá cambios políticos en Cuba en un futuro próximo, y dirigiéndose al cubanoamericano Jorge Mas, dueño del Inter Miami, que solo tiene que esperar «un par de semanas» para poder viajar a Cuba, para cuando espera anunciarlo, y para cuando hacerlo «ya no necesitará mi aprobación».

Trump felicitó a los copropietarios del equipo, Jorge y José Mas, cuyas familias huyeron de Cuba, y sugirió que cambios significativos en la isla podrían ser inminentes. «Todos ustedes volverán… No necesitarás mi aprobación, solo vuela de vuelta. «Será un gran día», comentó Trump durante su discruso.

Jorge Mas respondió que «va a ser un día increíble», y Trump expresó además su deseo de reunirse con Mas pronto para conmemorar lo que describió como posibles avances en Cuba, cuyas autoridades «están desesperadas por hacer un trato», según dijo al recibir al equipo, incluido Leo Messi, como campeones de la liga local MLS en 2025, equipo del David Beckham es copropietario.

Trump ha venido afirmando que su administración tiene como objetivo cambiar la dinámica en Cuba, haciendo posible que muchos cubanos emigrados regresen. «Lo que está pasando con Cuba es increíble… queremos arreglar eso. Es solo cuestión de tiempo antes de que muchas personas increíbles regresen a Cuba», había declarado recientemente el presidente.

Para ello, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, se refuerza como persona clave para marcar el futuro del turismo de una Cuba que, para visibilizar el cambio que ambiciona su vecino del norte y que negocian familiares de Raúl Castro, necesita cobrarse una pieza, con el actual presidente, Miguel Díaz-Canel, con bastantes posibilidades de ser desplazado.

Marco Rubio ha establecido un puente de diálogo a través de Raúl Guillermo Rodríguez Castro, alias El Cangrejo, y nieto de un Raúl Castro, cuyo círculo más íntimo lo forma el general de división Antonio Curbelo Sardiñas, junto a José Amado Ricardo Guerra, su secretario personal durante años, y Ania Guillermina Lastres Morera, también general de brigada, jefa de Gaesa.

Entre tanto, el presidente de EEUU, Donald Trump, acaba de ganar aún más poder en sus negociaciones con Cuba para lograr una apertura económica tras el abatimiento del líder supremo iraní, Alí Jameneí, al superar las expectativas en cuanto al cumplimiento de los objetivos militares de la operación conjunta con Israel contra la dictadura teocrática que rige Teherán desde 1979.

Un Irán militarmente desarmado en lo estratégico, un Nicolás Maduro ante un juez en Nueva York, una economía argentina que se salvó in extremis, un mapa de cárteles mexicanos golpeado en su cúspide y un bloque árabe-israelí que combate junto a EEUU en el centro del mundo musulmán, fortalecen todavía más la autoridad de Trump para imponer su voluntad al mundo.

«Como saben, no tienen dinero, no tienen petróleo, no tienen comida. Y ahora mismo es una nación en serios problemas, y quieren nuestra ayuda», añadió Trump, que planea usar al turismo como vía para ir liberando al pueblo cubano gradualmente del cierto control de sus autoridades sobre sus actividades privadas (Trump reforzado para llenar Cuba de turistas tras abatir a Jameneí).

Trump pretende también con ello acabar con la influencia que Rusia y China han monopolizado sobre Cuba, para acercarla a un sistema como el de su país, con mayores derechos individuales y participativos que el de las dos citadas potencias euroasiáticas, usando a la industria turística como primer paso para ir ampliando el margen de poder de los ciudadanos cubanos.

El inquilino de la Casa Blanca busca la sumisión de Cuba haciendo su economía dependiente de millones de turistas estadounidenses, para que una vez adaptada a estos flujos, su país pueda amenazar con retirarlos de golpe y hacerla colapsar de nuevo, en línea con el control que está aplicando en Venezuela, acaparando la infraestructura para extraer petróleo.

De hecho, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, sigue elaborando alternativas para Trump –quien concentra su atención en conflictos en Irán y Ucrania–, mientras negocia la apertura de la economía cubana, que acercaría a la isla a abrirse al mayor emisor de viajeros del Caribe, y traería consigo el desembarco de gigantes hoteleros como Marriott, Hilton, Hyatt o Wyndham.

El coronel Alejandro Castro Espín, hijo de Raúl Castro y sobrino de Fidel, junto a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, su nieto preferido, así como Óscar Pérez-Oliva Fraga, sobrino nieto del mismo, son las tres figuras clave en las negociaciones para esta transición (Cuba al menos hasta mayo sin casi turistas al irse los canadienses).

Las siguientes generaciones de los Castro integradas en la gobernanza del país podrían considerar que su mejor alternativa es permitir un proceso de este tipo que como impulsores del mismo, les garantice a cambio la absolución de cualquier responsabilidad de sus familiares, sobre una isla cuyo motor económico tiene marcas como Meliá, Iberostar, Sunwing, Valentin, Iberia, Air Canada, Transat, Air Europa (Globalia) o Webjet.

La cancelaciones de vuelos a Cuba por parte de varias aerolíneas lleva a que la isla afronte en los próximos días un vacío virtual de turistas, usándose ya los hoteles para acoger a sus propios empleados, aunque a largo plazo el panorama pueda ser opuesto, si las negociaciones fructifican en un acuerdo, beneficiando también a American, Delta, United o Southwest.

Cuba se encuentra a punto del cierre total hotelero en unos días, a partir de la semana que viene, especialmente después de que las aerolíneas canadienses y rusas hayan cerrado los flujos de sus dos principales mercados turísticos en esta época del año, como viene revelando REPORTUR.mx (Trump: someter a Cuba con hordas de turistas como a Caracas con fuel).

El encargado de negocios de la Embajada de EE.UU. en La Habana, Mike Hammer, en una entrevista a Abc, deja claro que en la isla habrá un cambio histórico, que podría producirse este mismo año, pues «dentro del sistema cubano hay individuos que se dan cuenta de que el proyecto ya está finalizando y que a lo mejor están interesados en hacer un cambio que ellos ven que es necesario».

«Tenemos todo tipo de planes de cómo se puede realizar de la manera menos caótica y que pueda transformar un país que ha sido destruido y donde la economía no funciona», y pide «una situación en la cual pueda venir un turismo que no esté alimentando a un grupo, sino que beneficie de verdad al pueblo cubano, qué bonito sería eso».

https://www.reportur.com/

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