Hace dos semanas se celebró en Cuba la feria de Turismo de 2026. Fue un certamen sin presencia física de expositores y participantes. El epicentro de Fit Cuba radicó en el parque Josone, en Varadero. Pero la feria fue virtual porque no acudieron representantes de países extranjeros. Un certamen sin profesionales ni público. O sea, un esperpento, un show (Trump pone contra las cuerdas a las hoteleras españolas en Cuba).
El país invitado fue Canadá. El mercado turístico dominante en Cuba es el canadiense. El grupo empresarial que lidera Steve Hunter, Sunwing (ahora WestJet), es con diferencia el más relevante de los que operan en la isla caribeña tanto como emisor, como transportista y como hotelero. Parte del equipo de Hunter estuvo en Fit Cuba.
Los hoteles del grupo canadiense lideran el ranking de establecimientos extranjeros presentes en Cuba. Sus marcas hoteleras están del norte al sur del país y del este al oeste. Al igual que sus más directos competidores, las españolas Meliá e Iberostar, están expectantes ante el ultimátum de EEUU.
Los grupos turísticos implantados en el país viven con cierta angustia el acontecer cubano. Los líderes españoles y canadienses se pronunciarán en breve sobre las medidas del Departamento del Tesoro. Este ha puesto como fecha límite el 5 de junio para que dejen de operar con Gaviota, la división turística de Gaesa.
Las cadenas españolas estuvieron presentes en Fit Cuba con directivos especialmente desplazados en unos casos y con sus delegados en otros. La inquietud se palpaba en el parque Josone. El ministro de Turismo, Juan Carlos García Granda, se esforzaba por dar una imagen de tranquilidad. El responsable del Mintur reconoció que estaba ejercitándose para defender al país.
Las hoteleras españolas y canadienses buscan soluciones a la difícil coyuntura por la que atraviesa Cuba. El 80 por ciento de sus hoteles están cerrados. Los tres grandes grupos que operan asociados a Gaviota tenían previsto reubicar a sus pocos clientes en los establecimientos de Cubanacan, también estatal pero sin control militar. Barceló es la menos expuesta.
Las aerolíneas están dejando de volar. La única que lo hace desde España es Air Europa, como adelantó Preferente. Pero no se sabe si seguirá operando por mucho tiempo. Las tripulaciones no quieren viajar a La Habana. Cuba es un país fallido. Altos mandos de hoteles han viajado a Estados Unidos y han mantenido reuniones con bufetes norteamericanos. Están entre la espada de La Casa Blanca y la pared del Consejo de Estado de Cuba (World2Fly deja Cuba y expedita a Air Europa).

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