La Asociación de Hoteles La Romana–Bayahíbe (AHRB) destacó la importancia de avanzar hacia un marco regulatorio claro y actualizado para el alquiler de corta duración, incluyendo las plataformas digitales que lo facilitan.
En ese sentido, el presidente de la AHBR, Andrés Fernández, dijo que en La Romana, el desarrollo inmobiliario y la diversificación de la oferta de alojamiento forman parte del crecimiento del destino y son plenamente legítimos cuando se realizan dentro de la ley.
«Precisamente por eso, entendemos que el reto hoy no es “prohibir” ni “frenar” modalidades, sino ordenar: asegurar estándares mínimos comunes que protejan al visitante, a los residentes y a la reputación del destino», manifestó.
La entidad indicó que toda unidad que opere como alojamiento turístico debe contar con un registro formal y cumplir con criterios básicos de seguridad, convivencia, trazabilidad y obligaciones aplicables, en un esquema proporcional y razonable.
«Esa claridad beneficia a todos: al sector hotelero, a los desarrollos residenciales, a los propietarios responsables y, sobre todo, al destino», señaló, según Acento.
Además, consideró que «La Romana ha construido su posicionamiento en base a confianza, calidad y seguridad. Un marco regulatorio moderno —con reglas claras para todos— ayuda a preservar ese activo y a sostener un crecimiento inmobiliario y turístico ordenado, competitivo y sostenible».
Lo expresado por la entidad va en consonancia con lo expresado por la Asociación Nacional de Hoteles, Bares y Restaurantes (Asonahores), sobre la necesidad de que se regule los establecimientos de renta corta, especialmente los administrados por la plataforma Airbnb.
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