Unos días atrás BBC en español publicó este video sobre el encarecimiento en dólares de los precios internos de Argentina.
Convengamos que esto está lejos de ser una gran novedad, algo que se puede ver sin muchos problemas al ver las cifras recientes de turismo emisivo y receptivo en Argentina. Se ha observado una marcada disminución en las llegadas de turistas internacionales. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) mostraron para todo 2024 una caída del 18.5% en la llegada de visitantes internacionales en 2024 en comparación con 2023. Si tomamos la comparación entre diciembre de 2023 y 2024, esta tendencia se acentuó, registrándose una disminución del 25.7% en visitantes internacionales. La caída más importante se dio a partir del descenso de visitantes desde países vecinos. Los datos de INDEC muestran una reducción sustancial en la cantidad de turistas provenientes de Uruguay y Chile, y aunque en menor proporción, también de Brasil.
Por el lado del turismo emisor argentino lo que encontramos es un alza muy importante. En 2024, la cantidad de argentinos que viajaron al extranjero creció 22.5% en comparación con 2023 . Y en diciembre de 2024 creció un 50.6% interanual. Es bastante evidente que a los argentinos les resulta económicamente más barato viajar a otros países donde su poder adquisitivo en dólares es mayor. La pérdida de competitividad de Argentina como destino turístico tanto a nivel interno como regional en estos momentos es muy evidente.
Los vaivenes de la política económica argentina son un clásico de su historia. Pasar de un destino muy barato en dólares a otro muy caro no es demasiado sorprendente. Una de las peores consecuencias es la dificultad para planificar un desarrollo de la oferta turística en Argentina, ya que en pocos meses se puede pasar de una demanda internacional muy alta a una caída muy fuerte. A eso se suma la caída del consumo interno, en una economía que tuvo un 2024 muy malo y que todavía no muestra signos de recuperación generalizados -solo algunos rubros de la economía están volviendo a crecer, y no son los que más trabajo y demanda generan.
Tampoco hay que asumir que ser un destino muy barato en dólares es necesariamente bueno. Los sueldos son bajos, y hay mucho incentivo para dejar de ofrecer viviendas a los habitantes locales para destinarlos a alquileres temporarios para turistas, en dólares. Eleva otros precios del sector turístico además, lo que hace complicado para los locales viajar por su propio país. Pero la inestabilidad en el tipo de cambio hace muy complicado planificar a futuro.
Y en el corto plazo es muy probable que haya novedades, en tanto el gobierno tiene cada vez más problemas para sostener la actual paridad cambiaria. Si la corrección de la relación entre peso y dólar va a ser ordenada y gradual o explosiva y de repente es algo que se resolverá en los próximos meses.
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