6/03/2024

España y las low cost: fuera del mapa


Hay más de un país que tiene la misma política con las aerolíneas que la que parece defender España. Como Argentina, Venezuela o Sudáfrica. Allí, las aerolíneas no cobran por el equipaje de mano, como lo que aparentemente quiere reintroducir el Gobierno español (Multa histórica de España a Ryanair, Easyjet, Vueling y Volotea).

Pero en Italia, Francia, Holanda, Alemania, Estados Unidos o Escandinavia, las cosas funcionan más o menos como hasta ahora aquí: las low cost te informan de qué precio tiene cada parte del servicio y uno elige. Todos, siempre, intentamos colar lo que podemos, para evitar pagar un pelín más. Y a veces nos pillan, generando cabreos descomunales. Pero si uno siguiera el criterio establecido, los ahorros en los precios serían muy importantes. Son importantes.

Da igual, porque lo nuestro es quejarnos. Si los ancianos del Imserso por una semana a doscientos euros chillan como histéricos, cómo no nos íbamos a quejar los viajeros de las low cost cuando nos cobran por tomar un café a bordo, nos miden la maleta como si fuéramos unos delincuentes y nos hacen sentar donde les apetece, si no pagamos más.

Para mí, estas sanciones son electoralmente muy rentables, como es lógico. Pero tienen un problema grave: como Europa necesariamente tiene que tener homogeneidad si queremos hablar de un mercado único, me pregunto:

¿Van los veintisiete países restantes de la Unión Europea, más Suiza, Turquía, Reino Unido e Islandia, a cambiar sus normas para emular a España y estandarizar el funcionamiento del mercado? O, por el contrario, ¿no terminaremos teniendo que tragarnos estas sanciones por ser contradictorias con lo que el Parlamento Europeo quizás un día se atreva a regular y por hacer inviable el transporte aéreo dentro del continente?

Porque no crean que Europa ignora toda esta situación. El Parlamento Europeo tiene un gran interés en esto, pero por razones que todos nos imaginamos, nunca cierra un acuerdo.

Y no, no son las oscuras presiones las que paralizan al Parlamento sino el hecho evidente de que gracias a las low cost millones de europeos que no habían subido nunca a un avión hoy vuelan con regularidad. Son un poco piratillas, pero sus beneficios son espectaculares.

Otra cosa es si eso es ambientalmente sostenible, claro.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario