La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) publicó un manual de buenas prácticas para estandarizar la emisión y verificación de visas digitales, un documento orientado a resolver la fragmentación que enfrentan las aerolíneas al controlar los requisitos migratorios de los pasajeros.

Según el organismo, las compañías aéreas asumen multas y costos de deportación que promedian los 9.000 dólares por viajero si permiten el embarque de una persona sin la documentación adecuada.
Harry Grewal, director de Aeropuertos, Infraestructura y Experiencia del Cliente de la entidad, advirtió sobre la disparidad de formatos vigentes a nivel global.
«Mientras que los viajeros se benefician de la simplicidad de la emisión de las visas electrónicas, las aerolíneas sufren por la complejidad de la verificación», señaló.
La prueba de emisión de una autorización electrónica suele presentarse bajo la forma de un correo electrónico, un archivo PDF o un código QR. Algunas exigen consultas en sitios web gubernamentales o conexiones directas a sus bases de datos, mientras que otras se limitan a verificaciones manuales.
Grewal explicó la carga operativa que esta falta de estandarización representa para los agentes de check-in, quienes deben procesar pasajeros con destinos y puntos de tránsito que imponen múltiples exigencias migratorias.
«Las visas digitales pueden hacer que los viajes sean más rápidos, simples y seguros. Pero cumplirán esa promesa solo cuando sean tan sencillas de verificar para las aerolíneas como lo son de obtener para los pasajeros», concluyó.
El manual desarrollado por el Grupo de Trabajo de Autoridades de Control de IATA se llama Non-Physical Authorizations to Travel, Best Practices for Issuers and Verifiers (2026), y está fundamentado en lineamientos de la OACI, donde detalla dos mecanismos técnicos para abordar el control de las eVisas en los aeropuertos.
El primero es la Información Anticipada de Pasajeros interactiva (iAPI). Este sistema envía electrónicamente los datos del viajero al gobierno de destino durante el check-in y devuelve una respuesta en tiempo real, lo que permite confirmar en el momento si la persona cumple con los requisitos de ingreso. La implementación de esta herramienta aumenta hasta 20 veces la tasa de cumplimiento documentológico frente a los controles manuales, aunque actualmente menos de 30 países la utilizan.
El segundo componente es la Autorización de Viaje Digital (DTA) de la OACI. Aporta una prueba estandarizada y firmada digitalmente sobre la emisión del permiso, reemplazando las confirmaciones dispares de cada Estado por un formato consistente y autenticable. Ambos mecanismos se complementan, permitiendo que la DTA ofrezca una validación estructurada cuando las consultas en tiempo real no están disponibles.
IATA solicitó a los gobiernos alinear las confirmaciones de visas existentes con los estándares internacionales y desarrollar métodos de verificación que se integren de manera directa con los sistemas aeroportuarios, según Aviacionline.
https://www.arecoa.com/
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