Guanajuato es un destino romántico por excelencia en México. Floreció el bolero ranchero entre 1950 y 1970, y hoy sus cantares aún resuenan en callejones y plazas durante las tradicionales serenatas y callejoneadas de nuestras ciudades y pueblos.
Esta herencia musical cobra un valor especial desde que el bolero fue inscrito por la UNESCO en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2023, como reconocimiento a su fuerza cultural y a su vigencia en la identidad guanajuatense.
Así, Guanajuato es un destino claramente romántico. Así lo atestiguan nuestros compañeros de mibodaviajera y es cada vez más elegido para bodas, aniversarios, propuestas matrimoniales, vacaciones en pareja inolvidables y nuevos formatos como bodas de fuga y pop-up weddings.
Imagina una boda o celebración única, de esas que tú y los tuyos recordarán para siempre: el sonido del órgano con la marcha nupcial dentro de una hermosa iglesia barroca del siglo XVIII en la ciudad de Guanajuato, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO; una recepción en una hacienda de lujo o bajo la arquitectura iluminada de una antigua mina de plata o de un Pueblo Mágico que parece salido de una película.
Recorre las coloridas calles de San Miguel de Allende, también reconocida por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, acompañado por mojigangas, esas figuras de papel maché de tamaño real que abren paso e invitan a todos a la callejoneada romántica. A la celebración también puede sumarse un burrito con tequila para compartir con los invitados.
Habrá sitios históricos, paisajes de ensueño, mercados de artesanías y fachadas coloridas para fotografías memorables, además de un exquisito clima templado. Al final del día, hoteles con encanto esperan a quienes se preparan para el gran momento.
Al iniciar la fiesta, deja que tu familia y tus invitados disfruten platillos típicos con ingredientes cactáceos endémicos como maguey, nopal o xoconostle, además de los tradicionales tumbagones, galletas que se colocan en el dedo y que, según la tradición, “delatan” la fidelidad de quien las porta.
En un festejo a la mexicana no pueden faltar los mariachis ni la música folclórica, como el huapango o el son guanajuatense, para vivir una inmersión completa en la cultura local.
Además, Guanajuato permite diseñar experiencias a la medida: rapel extremo en San José Iturbide para el padrino intrépido; grutas, spa y aguas medicinales para las damas de honor en San Miguel de Allende; o paseos a caballo y en bicicleta por el Cañón del Coyote para los suegros.
Para cerrar con broche de oro, el estado de Guanajuato ofrece una ubicación estratégica que permite, al terminar la fiesta, tomar un vuelo directo hacia distintos destinos de playa cercanos para la luna de miel o para continuar la celebración en grupo o en pareja.
Así es Guanajuato: un punto de encuentro céntrico, con recintos extraordinarios, servicios de calidad, ciudades llenas de historia y escapadas para distintos estilos y presupuestos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario