Una pareja de turistas británicos viajó de vacaciones a Cuba. Gary Cushnie, el marido, contrajo legionela durante su estancia en el país. Empezó a encontrarse enfermo a partir del sexto día de viaje. Los hechos ocurrieron en 2022. Finalmente, se recuperó y está sano y salvo (Tui acusa el frenazo turístico y se desploma en Bolsa).
Una vez en su casa, Inglaterra, los médicos dejaron su protagonismo a los abogados, y no sabemos cuál es más problemático. Hudgell Solicitors, la firma de abogados, dijo que su cliente cogió la enfermedad en un hotel de La Habana. Y una vez en casa acudió a los tribunales. Tui, el turoperador más grande de Europa, era el proveedor del servicio. No buscan dinero, afirman, sino que Tui asuma su descuido.
La víctima, Gary, explica que él y su mujer eran una de las siete parejas que fueron a ese hotel, pero ellos eran los únicos en la cuarta planta, que acababa de ser redecorada. “Tomé una ducha tan pronto como llegué, pero cuando abrí el grifo inmediatamente empecé a toser y escupir, antes de que el agua empezara a correr. En ese momento no le di importancia, pero al cabo de unos días empecé a sentirme fatal”, explica.
Lo trasladaron a otro hotel donde estuvo casi todo el tiempo en cama. Pero su debilidad era absoluta. Al final, la causa fue la legionela.
La pareja culpa a Tui de no haberse asegurado de los estándares de higiene en el hotel. El grupo negoció con ellos a través de sus abogados y pagó una cifra que no se ha desvelado, pero que va de las 10 a las 100 mil libras para que desistan de la acción judicial. Hubo acuerdo.

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