10/18/2026

Costa Rica lanza el primer estudio sobre la mujer viajera a lo largo de todo el ciclo del viaje


El Instituto Costarricense de Turismo lanza en España una investigación que analiza el papel de la mujer en la decisión, planificación y prescripción de los viajes, atendiendo a sus diferentes etapas y situaciones vitales.

El estudio identifica oportunidades para la industria turística en ámbitos como la segmentación de producto, los viajes entre amigas o el turismo femenino en solitario, y aporta claves para responder mejor a las necesidades de la viajera actual.

ICT, el Instituto Costarricense de Turismo, ha presentado en España el primer estudio sobre la mujer viajera a lo largo de todas las fases del viaje, una investigación orientada a comprender mejor cómo viajan las mujeres, qué condiciona sus decisiones y cómo cambian sus necesidades en función del momento vital en el que se encuentran.

El estudio parte de una realidad cada vez más relevante para el sector: hablar de ‘la mujer viajera’ como un único perfil resulta insuficiente. La edad, la situación familiar, la presencia o no de hijos y la forma de viajar influyen de manera directa en las motivaciones, prioridades, barreras y expectativas frente a un destino o un producto turístico.

La investigación busca, por tanto, ofrecer a la industria una lectura más precisa de esta demanda y aportar información que ayude a segmentar mejor según su momento vital, desarrollar productos más relevantes y responder a nuevas oportunidades de mercado.

La iniciativa se enmarca en el modelo de desarrollo turístico de Costa Rica, basado en la sostenibilidad, la innovación y la inclusión, y en una estrategia que apuesta por un turismo de calidad, capaz de generar valor tanto para el viajero como para las empresas y las comunidades locales.

Una investigación para entender mejor cómo viajan las mujeres

El estudio analiza las necesidades, actitudes y comportamientos de las mujeres en relación con el viaje, incorporando de forma explícita sus distintas situaciones vitales y comparándolas también con las de los hombres.

El objetivo es identificar diferencias, similitudes y, sobre todo, oportunidades concretas para la industria turística en términos de producto, servicio y comunicación. La investigación se ha realizado mediante encuestas a 1.600 viajeros de entre 27 y 65 años, con una muestra especialmente amplia de mujeres —1.200 frente a 400 hombres— que permite hiper segmentar según momentos vitales  y perfiles (con o sin hijos en el hogar; convivientes o no convivientes).

Cuatro aprendizajes para la industria turística

1. La mujer es una gran decisora, planificadora y prescriptora del viaje

Las mujeres desempeñan un papel especialmente activo a lo largo de todo el proceso de viaje: participan en la decisión, asumen buena parte de la planificación y la preparación y, después de viajar, tienen un peso relevante como prescriptoras. En los viajes familiares, el 44% de las mujeres afirma ser quien planifica el viaje, frente al 32% de los hombres.

Esta implicación, además, no termina en la elección del destino. Las mujeres asumen en mayor medida tareas prácticas como la documentación, la vacunación, la preparación de objetos de uso común o las maletas, especialmente cuando hay hijos en el hogar. Una vez realizado el viaje, muestran también una mayor tendencia a compartir la experiencia con otras mujeres de su entorno —en especial con amigas (79%)— y a recomendar un destino cuando esta ha sido satisfactoria. Sus principales motivaciones, desear que otros disfruten tanto como ellas y ayudar a descubrir lo que ellas ya han hecho de primera mano.

Así, el dato invita a ampliar la mirada: la mujer no es únicamente la consumidora final, sino una figura central en la generación de demanda, la elección del producto y la recomendación posterior. Por tanto, producto, comunicación y comercialización deben tener en cuenta su influencia a lo largo de todo el customer journey.

2. El momento vital obliga a segmentar la oferta: no existe una única mujer viajera

Uno de los principales aprendizajes del estudio es que las necesidades de las mujeres no pueden explicarse únicamente por el género. La edad y, especialmente, la presencia o no de hijos en el hogar modifican las prioridades, las expectativas y la manera de relacionarse con el viaje. Entre las mujeres con hijos, el 72,3% ha viajado en familia en los últimos 12 meses.

A la hora de valorar un destino, destacan que sea adecuado para viajar en familia (51%), seguido del precio asequible (48,1%), la autenticidad (38,3%), la acogida de la población local (36%) y la gastronomía (34,4%).

Sin embargo, tener hijos no elimina el deseo de vivir otras experiencias: entre estas mujeres, un 33,4% se plantearía viajar sin hijos, un 38,1% con amigas y un 17,7% en solitario. Mientras la presencia de hijos incrementa la importancia de la logística, la comodidad y la adecuación familiar, entre quienes no los tienen ganan peso la autonomía, la flexibilidad, la autenticidad y las motivaciones más personales o experienciales.

La oportunidad para el sector no está, por tanto, en crear un único “producto para mujeres”, sino en segmentar por momentos vitales: simplificar y reducir carga logística en unas etapas y favorecer autonomía, exploración o flexibilidad en otras.

3. El viaje entre amigas representa una oportunidad de crecimiento

El viaje entre amigas aparece como uno de los territorios con mayor potencial de desarrollo. Actualmente, el 19,5% de las mujeres ha viajado con amigas en los últimos 12 meses, pero el estudio identifica una intención futura significativamente superior (38%), lo que apunta a un margen de crecimiento todavía no plenamente convertido en viaje efectivo. No se trata únicamente de un formato vinculado a mujeres sin responsabilidades familiares.

Entre las mujeres con hijos en el hogar, el 48% contempla viajar con amigas, una cifra que refleja la búsqueda de espacios propios de disfrute, conexión y desconexión compatibles con otras dimensiones de su vida.

El estudio señala además la oportunidad de desarrollar productos grupales especializados, con propuestas compartidas y ritmos adaptados. Naturaleza, bienestar, gastronomía, cultura o experiencias de conexión aparecen como territorios especialmente adecuados para construir este tipo de oferta.

Para operadores, alojamientos y destinos, el viaje entre amigas puede dejar de tratarse como un comportamiento espontáneo para convertirse en un producto turístico diseñado de forma específica, con experiencias, servicios y comunicación propios.

4. El crecimiento del solo female travel plantea a la industria el reto de reducir barreras de seguridad, logística y confianza

El viaje femenino en solitario es una tendencia cada vez más presente y el estudio confirma que existe todavía margen para que más mujeres transformen su interés en una experiencia real de viaje. El 20,6% de las mujeres declara intención de viajar sola en el futuro, frente al 9,6% que lo ha hecho en los últimos 12 meses, lo que refleja una diferencia relevante entre deseo y comportamiento efectivo.

Entre las mujeres que quieren viajar solas, pero todavía no lo han hecho, un 36% señala como freno la preocupación de que ocurra un imprevisto y no haya nadie que las ayude, mientras que un 35% menciona no sentirse segura.

Al mismo tiempo, este tipo de viaje responde a motivaciones muy concretas: entre quienes contemplan viajar en solitario, las mujeres mencionan más que los hombres el deseo de tener tiempo para sí mismas y desconectar (29% frente a 20%) y de salir de su zona de confort (16% frente a 8%).

El estudio también apunta a algunos elementos que pueden contribuir a reforzar la confianza de estas viajeras. Entre ellos, destaca una demanda del 78,4% de acompañamiento en el transporte.

En su destino ideal para viajar solas, las mujeres valoran especialmente la seguridad, la facilidad de transporte, la comodidad, la variedad de actividades y las oportunidades para socializar, y otorgan más importancia que los hombres a aspectos como la tranquilidad, el bienestar o determinados servicios específicos para mujeres.

De esta manera, queda para la industria no el reto de impulsar una tendencia que ya existe, sino acompañar su evolución y facilitar una experiencia cada vez más cómoda, confiable y adaptada a las necesidades de quienes eligen viajar solas.

Expreso

En 4 años Latam y Delta transportaron 4,4M de pasajeros entre Perú y Norteamérica



A cuatro años del inicio de su alianza, Latam Airlines y Delta Air Lines siguen fortaleciendo la conectividad entre Perú y Norteamérica, ofreciendo a los pasajeros más alternativas para viajar entre ambos mercados.

Desde el inicio del Joint Venture, en octubre de 2022 y hasta julio de 2026, Latam y Delta han transportado 4,4 millones de pasajeros desde y hacia Perú. En este periodo, ambas compañías han operado 20 mil vuelos, puesto a disposición de los pasajeros 4,9 millones de asientos y recorrido 67 millones de millas como parte de su operación conjunta.

El crecimiento de la alianza también se refleja en la capacidad disponible en el mercado peruano. Para el cierre de 2026, la capacidad combinada de Latam y Delta será 25% superior a la registrada en 2023, lo que refleja la expansión de la oferta y el fortalecimiento de las alternativas de conexión entre Perú y Norteamérica.

La alianza cuenta hoy con cinco rutas conjuntas, que permiten conectar al Perú con importantes ciudades de Estados Unidos y, desde allí, con una amplia red de destinos. Esta complementariedad entre las redes de ambas aerolíneas facilita los viajes tanto por motivos de negocios como de turismo, ofreciendo mayores alternativas de itinerarios y conexiones.

‘Los resultados que hemos alcanzado junto a Delta reflejan el valor de integrar nuestras redes para ofrecer a los pasajeros en Perú más alternativas de conexión hacia Norteamérica. El crecimiento de nuestra capacidad conjunta demuestra que existe una demanda por una oferta cada vez más amplia y conveniente, y seguiremos trabajando para fortalecer esta conectividad y brindar una experiencia de viaje cada vez más integrada’, señaló Lucía Dávila, gerente comercial de Latam Airlines Perú.

La alianza también ha permitido avanzar en la integración de beneficios para los pasajeros de ambas compañías. Los socios de Latam Pass pueden acumular y canjear millas en vuelos elegibles de Delta, mientras que los miembros de Delta SkyMiles pueden hacerlo al viajar con Latam. Asimismo, los pasajeros que cuentan con categorías superiores en los programas de viajero frecuente pueden acceder a beneficios preferenciales, de acuerdo con las condiciones de cada programa.

‘Desde el inicio del Joint Venture entre Latam y Delta en Perú, hemos fortalecido las opciones de conectividad para los viajeros peruanos, facilitando el acceso a más destinos en Estados Unidos y Canadá. El crecimiento de la capacidad y los más de 4 millones de clientes transportados reflejan el valor de integrar nuestras redes y ofrecer más alternativas de viaje desde Perú. Una muestra de ello es nuestra conexión estacional entre Lima y Salt Lake City, que acerca directamente a los viajeros peruanos a uno de los principales hubs de Delta en Estados Unidos, lo cual continúa fortaleciendo la conectividad entre Perú y Estados Unidos’, señaló Delia Ortega, Regional Manager Perú & Ecuador de Delta Air Lines.

En un plano regional, esta alianza conjunta permite a los pasajeros acceder a una red que conecta más de 300 destinos en Estados Unidos, Canadá y Sudamérica, combinando la presencia de Delta en Norteamérica con la extensa red de Latam en Sudamérica. Delta aporta más de 200 destinos en Estados Unidos y Canadá, mientras que Latam suma más de 130 destinos en Sudamérica.

Expreso