
Pese a que Bernardo Cueto, secretario de Turismo de Quintana Roo, ha manifestado los esfuerzos que están haciendo para recuperar las 17 rutas aéreas perdidas en el aeropuerto de Tulum con incentivos por tres años, entre ellas las de Avianca y Copa. No obstante, una fuente especializada en el sector aéreo consultada por REPORTUR.co comentó que será muy difícil que estas compañías retomen las rutas.
Ante la posibilidad de que regresen a este aeropuerto indicó: “Yo creo que no. Mientras no exista la demanda para este aeropuerto, no se justifica tener una operación. Los incentivos no cubren el riesgo y el costo de las aerolíneas desde Colombia como Avianca y Copa”, dijo la fuente a REPORTUR.co.
Por otra parte, explicó que las aerolíneas evalúan nuevas rutas “comparando con otros destinos y se deciden por la más rentable o la que refuerce su red de rutas. Con tres aspectos importantes: la demanda, la competencia y la tarifa media. En este caso, los tres aspectos son negativos”, aseguró a este periódico.
Recientemente, Cueto comentó que están trabajando en un paquete fuerte de incentivos. “Estamos diseñando un paquete fuerte de incentivos que durará tres años, con el claro objetivo de reconquistar las rutas perdidas y atraer más vuelos internacionales”, afirmó.
Los incentivos incluyen apoyos económicos y facilidades operativas para reducir riesgos a las aerolíneas y motivar su regreso inmediato. “Queremos que las líneas aéreas vean en Tulum una oportunidad real y rentable”, agregó Cueto.
Como lo informó REPORTUR.mx, hace algunas semanas Cueto señalaba que la situación de crisis del aeropuerto de Tulum respondía a una coyuntura global que afectaba a la industria aérea, y confió en que las rutas perdidas puedan recuperarse a finales de año. (Tulum: caen vuelos y gobernantes dan excusa de que les pasa a todos).
El funcionario señaló en ese momento que la disminución de operaciones no es un fenómeno exclusivo de Quintana Roo, sino que también se presenta en otros destinos turísticos de México, el Caribe y Estados Unidos, donde las aerolíneas han optado por priorizar la conservación de sus rutas existentes en lugar de abrir nuevos mercados, aunque casos como el de Punta Cana demuestran lo contrario.
