
Con la llegada del receso invernal, los principales centros de esquí de la Argentina operan a plena capacidad y marcan el ritmo de la temporada alta. Complejos emblemáticos como Cerro Catedral (Bariloche), Chapelco (San Martín de los Andes), Cerro Bayo (Villa La Angostura), Las Leñas (Mendoza) y Cerro Castor (Ushuaia) mantienen sus medios de elevación habilitados gracias a las recientes nevadas y la consolidación de sus redes de nieve inducida.
Para esta campaña, los operadores turísticos proyectan un movimiento positivo impulsado por un flujo equilibrado entre visitantes nacionales y receptivos internacionales. En el plano local, las escapadas familiares y el turismo de cercanía lideran las reservas en las distintas provincias cordilleranas.
En el ámbito internacional, el mercado brasileño se consolida como el principal motor de la demanda, complementado por el arribo de esquiadores de Chile, Uruguay y mercados de larga distancia. La conectividad aérea directa hacia Bariloche, Ushuaia y los valles del Neuquén resulta clave para facilitar el flujo directo de pasajeros extranjeros hacia la montaña.
Como informó REPORTUR.com.ar el secretario de turismo, ambiente y deportes, Daniel Scioli, aseguró que los destinos nacionales se han preparado «como nunca» para atraer visitantes del exterior. (Polémico video de Scioli para promocionar Bariloche)
Con inversiones orientadas a la modernización de infraestructura, mayor capacidad gastronómica y diversificación de experiencias de nieve, el sector privado y los organismos de promoción estiman una temporada sólida. El objetivo común punta a sostener altos niveles de ocupación hotelera durante julio y estirar la actividad técnica hasta el inicio de la primavera.
