El turismo dominicano mantiene un crecimiento constante en un contexto de competitividad y diversificación cada vez más robusto. Sin embargo, su expansión no está exenta de desafíosñ y es por ello que autoridades y representantes del sector privado coincidieron en que el ordenamiento territorial será el principal reto regulatorio para la industria durante los próximos 10 años.
En ese contexto, la viceministra de Turismo, Jacqueline Mora, destacó que el futuro de la industria dependerá en gran medida de la capacidad del país para planificar adecuadamente el crecimiento de sus territorios, tomando en cuenta las características particulares de cada destino.
Explicó que el turismo ha evolucionado hacia un modelo en el que el territorio y la experiencia del destino tienen mayor peso que la infraestructura hotelera en sí misma.
“El turismo está cambiando porque la población, el mundo, está cambiando y está buscando otra cosa. Hoy en día el territorio, el destino, ya es otra cosa. Ya el hotel es complementario, el destino es lo fuerte y la característica del destino va a dar un turismo radicalmente diferente”, agregó.
Mora indicó que otros desafíos vinculados a la regulación territorial son la seguridad jurídica para los inversionistas y la legislación de incentivos turísticos, la cual podría requerir ajustes en el futuro para armonizarse con los planes de ordenamiento territorial y garantizar un desarrollo acorde con las condiciones específicas de cada zona.
“Y vienen otros retos atados a eso (regulación territorial), evidentemente la seguridad jurídica del inversionista en turismo; tenemos una ley de incentivo que posiblemente tendríamos que revisar para acompañar estas leyes de ordenamiento territorial, que parten de la naturaleza misma y de la diversidad de cada territorio”, consideró.
De su lado, el presidente de la Asociación Dominicana de Empresas Turísticas Inmobiliarias (Adeti), Andrés Marranzini, destacó que durante la discusión de la ley el sector promovió la incorporación de los planes de ordenamiento territorial turístico como una categoría específica dentro de la normativa.
“La ley de ordenamiento territorial coloca como actor fundamental al liderazgo municipal y definitivamente espera que la capacidad técnica dentro de los ayuntamientos esté a la altura de la legislación, y eso, para los que conocemos los destinos turísticos, es un altísimo riesgo”, señaló.
Pese a su ubicación, agregó que los destinos turísticos poseen impacto nacional, por lo que las decisiones sobre su desarrollo deben responder a criterios técnicos y de largo plazo, según Diario Libre.
“El reto de lo que implica la legislación de ordenamiento territorial, en particular para los que queremos desarrollar proyectos y cuidar proyectos que ya existen, está en esa capacidad técnica (de los ayuntamientos) de implementar un instrumento que está llamado a cuidar más allá del hoy y a prever mucho más allá del mañana”, agregó.
Ambos directivos coincidieron en que la correcta aplicación de los planes de ordenamiento territorial será un factor clave para sostener el crecimiento del turismo dominicano durante la próxima década.
https://www.arecoa.com/