Algunos hoteleros, ciertamente los más remolones, aún no dominan los trucos de los buscadores actuales que permiten a los clientes acceder a sus páginas web, cuando ha aparecido un nuevo paradigma que lo está poniendo todo patas arriba. La Inteligencia Artificial está poniendo el mundo (de Internet) del revés. Hoy, según Google, un 59 por ciento de las búsquedas ya no generan clicks, lo que quiere decir que las búsquedas se han vuelto conversacionales, dice Stefani Filippone, de la multinacional Accenture, a TTG Italia.
La optimización SEO, que consiste en hacer que una página aparezca mucho en las búsquedas, ya no se puede comparar con la optimización de motores de respuesta (EMO), que es la relación digital basada en preguntas y respuestas.
Esto significa que las marcas pierden visibilidad reemplazada por la credibilidad que le da aparecer en las herramientas de otros. La Inteligencia Artificial triunfa sencillamente porque ofrece una hiperpersonalización: responde a la pregunta exacta.
Todo este cambio es por un lado el festín de las consultoras y por otro, de los cuatro o cinco proveedores de Inteligencia Artificial, que conquistan el mercado sin que la competencia pueda reaccionar. Algunas plataformas, como una en la que está trabajando Accenture, ofrecen 2.000 piezas de contenido para una sola idea de viaje, partiendo de la demanda del cliente y con la intermediación del agente de viajes.

