
Las principales agencias de viajes argentinas coinciden en que, una vez finalizado el Mundial de Fútbol 2026, se produjo un traslado de la demanda desde los viajes deportivos hacia las vacaciones tradicionales, sin una caída significativa del consumo turístico. Quienes postergaron sus vacaciones por el Mundial comenzaron a reservar para la segunda mitad del año y especialmente para el verano 2027.
Las firmas consultadas por REPORTUR.com.ar aseguran que hay una fuerte recuperación de las reservas anticipadas, en contraposición a las últimas compras de puro impulso llevadas a cabo cada vez que la selección argentina iba pasando de fases. (Argentina: paquetes a la final del Mundial valen 4 mil dólares)
Juliá Tours asegura que hay una notable recuperación de la demanda para circuitos internacionales y observa que el pasajero busca productos cerrados, con mayor previsibilidad de costos.
Desde Almundo señalan que el consumidor argentino continúa priorizando la planificación para aprovechar promociones y cuotas. Observan un crecimiento de los viajes familiares y de parejas para enero y febrero, con Brasil como principal destino y con promociones.
Todos los grandes actores coinciden en que, aunque la economía argentina no esté en un buen momento, las vacaciones de verano se han vuelto algo casi irrenunciable para la clase media y media alta que ya experimenta crecientes reservas.
