Un avión de KLM se vio obligado a dar media vuelta sobre el Atlántico y regresar a Ámsterdam después de que una batería portátil se incendiara en la clase Business durante un vuelo con destino a Curazao.
Las imágenes muestran la zona del asiento, la pared lateral y la ventanilla seriamente afectadas por el fuego, cuya gravedad llevó a la tripulación a optar por el regreso a Schiphol por seguridad.
Según fuentes citadas por medios neerlandeses, la batería externa pertenecía al ex CEO de la propia aerolínea y antiguo ministro holandés, Camiel Eurlings, quien se habría quedado dormido mientras el dispositivo estaba cargándose. Esto va contra las normas de seguridad a bordo.
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