4/04/2010

La devoción del Santo Negro


Después de enterarse de que la pequeña Ana María Ribas Cedeño, de tan sólo cuatro meses, tenía un soplo en el corazón, sus padres, en medio de la desesperación, ofrendaron a todos los santos, sin embargo, no fue sino hasta una tarde de agosto en la que regresaban de una consulta en el Hospital Universitario de Maracaibo (HUM) que sus plegarias fueron escuchadas.

El sonido de los tambores que repicaban en la avenida principal de Santa Rita, en honor a San Benito, llamó la atención de los padres de Anita. Ellos estaban familiarizados con el sonido y la festividad por una vecina que acostumbraba a llevar la réplica del santo a su humilde vivienda en barrio Obrero en Ciudad Ojeda, pero nunca se habían atrevido a asistir a las fiestas porque, a su parecer, la ocasión se prestaba para embriagarse. Sin decirse ni una sola palabra, se bajaron y manifestaron el problema de salud de su hija a la imagen del santo.

Después de esa tarde, Ana María mejoró. Los padres, para justificar el milagro, le practicaron nuevamente los exámenes al corazón de su pequeña y se percataron de que había sanado. Y es que el Santo Negro les había concedido el milagro. Por 22 años y durante las fechas en la que se honra la labor del santo, los padres agradecen el acto de bondad. La niña hoy es una mujer que goza de buena salud.

Hoy, como los Ribas Cedeño, además de centenares de familias de Cabimas, Lagunillas, Baralt, Santa Rita y aquellos provenientes de otros estados, aprovechan la oportunidad para conmemorar la labor de servir a los pobres y enfermos que hizo el Santo Negro durante sus 63 años de vida.

Lecho de muerte

"En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu". Éstas fueron las últimas palabras que pronunció San Benito de Palermo un día como hoy hace 421 años en su lecho de muerte. La historia cuenta que en su convalecencia dio a conocer el día y hora de su muerte. Después de recibir los sacramentos el venerado falleció un martes a las 7.00 de la noche, tal como lo predijo.

El santo es originario de la ciudad de San Fratello, provincia de Mesina, Sicilia. Sus padres eran descendientes de esclavos. Es reconocido en el mundo por sus dotes naturales y espirituales de consejo y prudencia que atraía a multitud de feligreses y el don de escrutar los corazones como lo hizo con la humilde familia Ribas Cedeño.
El beato de Palermo tenía el don de ofrecer palabras sabias, resplandecientes, que guiaban hacia el camino del bien, por lo que atraía un gran número de devotos que se dirigían hasta él para consultarlo, entre ellos sacerdotes y teólogos, y finalmente la máxima autoridad de Sicilia.

COL como sede de fiestas

Las fiestas de San Benito de Palermo son abundantes en diversas regiones del país, pero sin duda la Costa Oriental del Lago lleva la batuta en celebraciones del Santo Negro y que hacen con mayor fervor los días 27 de diciembre, 6 de enero y el 4 de abril.

En esta ocasión, por coincidir con el Domingo de Resurrección, el acto conmemorativo de los 421 años de la muerte de San Benito se realizará el 11 de abril.

Por tercer año consecutivo, los feligreses se reunirán para orar por el alma del santo. Jesús Campos, coordinador de las fiestas de San Benito en Cabimas, señaló que la iglesia Los Laureles del sector homónimo en la parroquia Germán Río Linares será el punto de encuentro para los creyentes.

A las 4.00 de la tarde celebrarán una misa auspiciada por monseñor Wílliam Delgado, obispo de la Diócesis de Cabimas. Una vez culminada partirá la procesión por la carreta La H, pasará por el sector Tierra Negra, cruzará en la avenida Carnevali, donde reposa una réplica del santo y caminarán la calle la Rosario hasta llegar a la iglesia la Catedral, donde monseñor Francisco Gil, vicario de la Diócesis de Cabimas recibirá la imagen.

Campos resaltó que el acto conmemorativo finalizará con el rezo del santo rosario para pedir por el alma del Santo Negro. La procesión la acompañarán 34 agrupaciones de chimbángueles. Laverdad.com - María Carlota Marval

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