No podíamos asistir a una Conferencia en momentos en que la Guardia Nacional Bolivariana y la Policía Nacional Bolivariana dejaban una estela de muertos y heridos a lo largo y ancho del país. Y el gobierno mantenía una actitud complaciente con la actuación de grupos paramilitares que imponían la violencia en calles y urbanizaciones.
Mientras ella se desarrollaba seguían llegando informaciones de heridos por la represión policial y militar Apostamos a un diálogo sincero y productivo. Un diálogo que permita garantizar la convivencia democrática.
La coexistencia de la diversidad política y social.
Requiere el reconocimiento de la legitimidad política de los dos principales actores. Ello pasa por que el gobierno use un lenguaje de respeto y tolerancia para referirse a quien se percibe como contrario político y abra espacios para el ejercicio legítimo y pacífico de la disidencia, pero requiere que la oposición termine de reconocer al gobierno del presidente Nicolás Maduro.
Impone igualmente un llamado claro y contundente de la dirigencia política de la oposición contra quienes en distintas partes del país se empeñan en mantener focos de violencia.
De la intervención realizada ese día por el presidente Nicolás Maduro compartimos que el diálogo debe incluir no sólo a los líderes políticos, sino al resto de los actores sociales del país: sindicalistas, trabajadores, profesores, estudiantes universitarios, las Iglesias, sector empresarial, beneficiarios de las misiones sociales y activistas populares en diferentes áreas. El país necesita de un diálogo social incluyente para el acuerdo de políticas públicas con respeto a los derechos humanos, surgidas del más amplio consenso que permita además enfrentar la inflación, la escasez y la inseguridad.
Como bien lo dijo el periodista Vladimir Villegas en su intervención, el gobierno debe dar señales claras para crear un clima de confianza imprescindible para que el diálogo se produzca y se consolide.
Medidas como las siguientes pueden favorecer avanzar en el diálogo.
1.-Amnistía para los presos políticos y para las más de 3.000 personas procesadas judicialmente por ejercer el derecho a la manifestación pacífica o el derecho a la huelga.
2.-Cumplimiento de las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
3.-Investigación y sanción a los responsables materiales e intelectuales de los asesinatos ocurridos en el marco de las protestas de febrero 2014.
4.-Voluntad política para discutir los cientos de convenciones colectivas paralizadas y así contribuir con la paz en el sector laboral y con mejorar las condiciones de trabajo de los y las trabajadoras.
Trabajamos y trabajaremos para que se creen condiciones para un diálogo amplio, estable y con resultados concretos a favor de los y las venezolanas.
TalCualdigital
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