6/12/2010

Verdes y orgánicos Pasión ecológica

Una de las mayores herramientas para diferenciarse en la industria hotelera actual es, justamente, ser verde. Esto es, proteger el medio ambiente en cada una de las actividades, no sólo en el clásico letrerito que invita a los huéspedes a reutilizar las toallas.

Aquí se trata de usar energías alternativas, tener dispositivos para procesar y reciclar basura, construir sin dañar el entorno, utilizar sólo productos orgánicos en la cocina, controlar las emisiones de dióxido de carbono y, por cierto, contar con un staff ampliamente capacitado en estas materias, entre otros requisitos.

La oferta de hoteles verdes y orgánicos crece no sólo en sitios agrestes, también en ciudades: allí están, por ejemplo, el Ibis Porte Clichy Centre de París (www.ibishotel.com), cuya fachada es fotovoltaica y capta luz solar; o el Lenox Hotel de Boston (www.lenoxhotel.com), uno de los primeros hoteles del mundo en aplacar
las emisiones de carbono usando sólo electricidad.

Para saber cuál elegir, varias organizaciones están velando por calificar cada uno de estos establecimientos, como Environmentally Friendly Hotels (environmentallyfriendlyhotels.com), que lista y evalúa más de tres mil hoteles alrededor del mundo; Stay Green (www.istaygreen.org), que también ranquea los hoteles más ecológicos; y, por cierto, Green Globe (www.greenglobecertification.com), compañía fundada en el Reino Unido que entrega una de las más importantes certificaciones de sustentabilidad para los distintos operadores
turísticos del planeta.

"Cada vez hay más pasajeros con conciencia ambiental y los hoteles han tenido que saber responder a eso, prefiriendo energías más eficientes, por ejemplo", dice Sarah Schlichter, "aunque definitivamente aquí no
encontrarás las grandes ofertas".

Schlichter entrega, igual, algunas recomendaciones: el Orchard Garden Hotel
(www.theorchardgardenhotel.com) en el centro de San Francisco, donde la limpieza se hace sólo con productos orgánicos; el Campi Ya Kanzi de Kenia (www.maasai.com) en Kenia, iluminado por luz solar y
que sólo sirve alimentos orgánicos; y en Sudamérica el Chalalan Ecolodge (www.chalalan.com) en el parque nacional Madidi de Bolivia, una de las áreas más biodiversas del planeta.

Desde África y Asia, el glamping ahora se está expandiendo a Sudamérica.

Hoy se está tratando de hacer más accesible la experiencia boutique. A este concepto se le llama lifestyle. Sebastián Montalva W.. / El Mercurio.com

No hay comentarios.:

Publicar un comentario